jueves, 21 de agosto de 2008

Vacaciones en Madrid IV

Dia 4 - Miércoles: Entre Pinto y Valdemoro

Esta expresión se utilizaba para expresar que dos puntos son contrarios, pues se trataba de dos pueblos enfrentados separados por un rio. Dicen que en Valdemoro se hacía muy buen vino, que incluso surtían a la Casa Real y que en Pinto era mas bien malillo, así que si un vino no era ni bueno ni malo se decía que estaba "entre Pinto y Valdemoro". O sea, en tierra de nadie. Y precisamente en ese punto está el Parque de la Warner Bros.

Y la sensación que me dejó es que no es ni bueno ni malo, sino todo lo contrario.




Llegar es relativamente fácil desde la estación de Atocha. Son unas pocas paradas hasta Pinto, y desde allí salen trenes hacia el Parque.

Llegué sobre las doce. Y aquello estaba muerto. Paradas sin abrir, las calles vacías... y eso que abren a las diez.

Primero me dí una vuelta por todo el Parque, mirando en qué me gustaría entrar y visitando las tiendas de recuerdos, luego me puse ya en la cola para entrar en el Chinese Theatre, un cine que hace un pase cada hora, para ver una película sobre piratas en tres dimensiones.

Woow! ¡Cómo a mejorado esto del 3D desde la última vez que vi una! Antes parecían recortables superpuestos, ahora son totalmente tridimensionales y ¡se salen de la pantalla! Casi me pongo a gritar cuando las avispas de la peli atacan al público...

Luego subí en unos coches en los que casi me quedo dormida de tan aburridos que eran... En cambio la "casa del terror" me gustó bastante, con su "novia cadaver". También la casa de Batman estuvo bien y me encantó la montaña rusa de los Especialistas de Cine, chillé a tope.

Por cierto, que un buen consejo es llevar un calzado que vaya atado al pie, pues en la mayoría de atracciones se va con los pies colgando y si son chanclas, se pueden escapar. Por eso tuve que montar a pie descalzo y eso da un poco de grima.

También hay una montaña rusa hecha totalmente de madera, que vibra una barbaridad. De echo, fue una suerte que fuera con camiseta más bien cerrada, porque mis tetas acabaron bailando sueltas fuera del sujetador. Como la vagoneta paraba unos segundos antes de volver a entrar en la estación de salida y terminar el recorrido, me dio tiempo de volver a colocarmelas para no sentirme ridícula al bajar jajaja pero pobrecitas todas las niñatas que subían con bikini.... Bueno, puede que ahora más de uno se vaya con la grabadora a ver esa atracción jeje Realmente buena.



La atracción de marras vista desde la estación de tren

Por cierto que pude notar que los madrileños y gente de alrededores utiliza el Parque Warner como una especie de Isla Fantasía, van con bañador y toallas y se pasan el día en remojo en las fuentes y juegos, sobretodo los peques, que se lo pasan genial chapoteando con los Looney Tunes, sin duda la zona más llena del parque.

En general, el Parque me pareció bastante dejado, anticuado (¿Tiburón? ¿Loca academia de Policía? ¿Superman o Batman de dibujos animados?...pfff... ) ¿Es que la Warner no ha hecho muchas más películas buenas desde entonces? ¿o es que no se quieren gastar dinero en renovar las atracciones?

Me compré una camisetilla de recuerdo y me fui a media tarde.




La adrenalina, la paliza del viaje, el sol.... cuando llegué a la habitación me duché y me quedé frita. La maravillosa Agra me había invitado a salir con ella y con una amiga, pero ya no llegué a contestar a su sms.


Y eso es to... eso es to... eso es todo, amigos!

2 comentarios:

Un hombre libre dijo...

Besos. UHL

AGRA dijo...

Aleeeeee ale a la Warner y luego qué...cansaita cansaita! Y nosotras de trío en el Garden, con lo que hubiese molado un cuarteto...bueno esta te la perdono pero ni una más!
Bexitos guapa!