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martes, 14 de septiembre de 2010

People from Ibiza





Al levantarme, pronto, porque los desayunos solo los sirven hasta las diez, me sentía bien, a pesar de haber dormido poquito. Sabía que el ferry para Es Canar salía sobre las once, así que me puse las pilas.

Una ducha refrescante, pelo mojado al viento y mi mejor vestido hippy, azul celeste.


El barco se balanceaba una barbaridad, no me esperaba que tanto, pensé que me marearía y todo pero enseguida me di cuenta de que si miraba el paisaje por mi ventana no era tan consciente del movimiento. Los dos marineritos estaban bastante ricos, uno rapado y el otro un morenazo con gafas de sol que no me quitaba ojo (se parecía un montón al futbolista Fernando Hierro) y que le hizo algún comentario sobre mi al otro. Se estiro boca arriba en los asientos, abandonándose perezosamente al vaiven de las olas, estábamos casi solos en el interior del barco, casi todo el mundo estaba en los asientos al sol, y me entraron unas ganas locas de lanzarme sobre él y hacerle mil cosas… pero no lo hice, claro.


Tardamos una hora en llegar hasta Santa Eulària, con una breve parada en Cala Llonga, un sitio precioso donde la gente nos saludaba desde sus barcos y juegos para el agua.

Al llegar a Santa Eulária, tuvimos que cambiar de ferry, que hacía el trayecto desde allí hasta Es Canar. Le dije adiós a mi morenazo al cruzar la pasarela, esperando verlo en el trayecto de vuelta.

Con el nuevo ferry llegamos a Es Canar. El famoso Mercadillo Hippy estaba a unos metros caminando. Callejuelas y callejuelas de paradas de ropa y objetos artesanales, algunos ciertamente curiosos. Me sentí inspirada y aproveché para comprar regalos para toda la familia. Aquí ves a la gente que se enamoró de la isla y se quedó a vivir, gente bohemia y simpática, artistas, tienen magia en la sangre. Me encantó el lugar, lleno de música y colorido.

A las tres, salía el ferry de regreso y de nuevo, en Santa Eulària cambiamos al otro, de vuelta a Eivissa, donde el morenazo de las gafas me recibió con una sonrisa. Que guay. Están realmente bien sincronizados para que la gente no tenga que esperarse entre uno y otro. El chico se pasó todo el trayecto sentado junto a un hombre mayor que había a mi lado, dándole conversación mientras me miraba y me sonreía, buscando el contacto de mis ojos. El paseo de vuelta, a toda velocidad sobre las olas, fue magnifico. Hacía bastante viento, que levantaba oleaje y las gotas de espuma me salpicaban la cara, haciéndome reír. El mar, el cielo, el barco: todo era azul, me sentía libre, y la libertad era azul también….


martes, 13 de julio de 2010

Loco, loco, loco... Ibiza!














Una vez más, mi cuerpo me traiciona. Mi menstruación lleva haciendo el tonto desde el susto del mes pasado, pero ha sido llegar a Ibiza y comenzar a sangrar como una cerda. Suerte que siempre llevo algunos tampax en la maleta, pero he tenido que salir a comprar más. Tener la regla durante las vacaciones es una mierda, con todo lo que conlleva: malestar, hinchazón, tener que cambiarse a menudo, si me sale plan poco podremos hacer… ¿cómo me pongo un pantalón blanco en la Isla Blanca, sabiendo que puedo mancharlo de rojo chillón? Jodeeeeeer!

Otra de las críticas que había leido sobre el hotel, he comprobado que es cierta: el buffet de desayuno es un asco. No es que sea escaso, es que es poco variado y las mujeres que lo atienden son bastante malcaradas…. Eché de menos mis desayunos en Londres, que eran estupendos….


Salí a recorrer el Dalt Vila, la zona amurallada en la parte alta de la ciudad, callejuelas preciosas, vistas impresionantes de Eivissa y del mar. El empedrado de las calles me dio algún que otro susto (cómo resbala!). Visité la Catedral, que es muy linda y chiquita, consagrada a ¿La Virgen de las Nieves? Ops! Que mala es la droga....



De vuelta por el centro, aproveché la ocasión para comprarme una parte superior del bikini. No es que sólo me haya traido para hacer topless jeje, es que, al probarme el bikini del año pasado, que metí apresuradamente en la maleta, he descubierto que la parte inferior me va bien, porque es atada, pero la superior me ha quedado pequeña y no me tapa ni me recoje nada ¿Tanto me han crecido las tetas? Jaja ¡Qué vergüenza a mi edad!

Me pasé también por la tienda oficial de Amnesia, donde compré mi entrada y estuve averigüando dónde para el Discobus para cogerlo a la noche.

Comi una pizza Melanzana, de berenjena y miel en La Tagliattela, que me hizo pensar en Juanma, pues él se la pidió cuando cenamos juntos en Terrassa y me comento que lo de mezclar berenjena y miel era muy de su tierra natal, Granada.

En el super que hay frente al hotel, me compré un refresco y un bocadillo, para la cena, y en otra tienda de la avenida Santa Eulària des Riu, unos doritos texmex y un refresco que me hizo gracia, llamado Pussy (“coño”) para la merendola. No pude resistirme a la tentación de hacerme unas cuantas fotos chupando la lata jaja Licking a Pussy!



Una siestecilla reparadora, un rato de Internet, y a arreglarme para la disco! Vestidito corto y escotado negro y unas mallas blancas.

Con el Discobus llegamos en un momentito. Me registraron el bolso y me hicieron dejar la cámara de fotos en el guardarropía. Luego me dio mucha rabia porque dentro había mucha gente que si había colado cámaras y móviles y nadie les decia nada…

Me quedé alucinada desde el primer momento. Aquello no parecia una discoteca, más bien un concierto. La gente está toda encarada hacia la cabina, que está en lo alto, sobre nuestras cabezas, rodeada de pantallas de leds, exhaltados, gritando como fans enloquecidas, botando, con los brazos en alto…. Y la verdad es que Gareth Emery lo merecia. Me tuvo bailando desde el primer paso que di en la sala sobre las doce y media hasta las tres y media sin parar. Ni cuando me pedí un refresco en la barra pude dejar de moverme. Cada vez que pensaba que estaba agotada y que debía descansar, otra canción alucinante comenzaba a sonar y tenia que seguir bailando. Un diez para Gareth!
















Llegaron el típico grupo de bobas que tienen que hacer el idiota para hacerse ver y no se dan cuenta de lo que molestan, ocupando espacio, burlandose de la gente y estorbando a los que realmente queremos bailar. Y pronto también se me pegó el ligón de turno, preguntandome de dónde era, que si trabajaba o estudiaba (ajajá pfff!!!) Cuando vio que no le seguia mucho el rollo y que me apartaba cada vez que se me pegaba demasiado, me dijo “voy a buscar a mi amigo y luego vuelvo”…y aproveché para cambiarme de sitio, lejos de las bobas y de él. No penseis que soy mala, él tampoco volvió a por mi…. Tampoco podian faltar el par de niñatas que se creen que estan muy buenas, pero que no saben moverse y que me dedicaban miraditas y risas. Yo les sonreí de vuelta (dientes, dientes, que es lo que les jode!), porque una cosa tengo muuuuuy clara: ¡yo bailo de puta madre y vuestras risitas no esconden otra cosa que envidia!


Musicón tras musicón, cuando creia que ya no podía más… llegó Armin Van Buuren!! Woooaaaaaahhh!!! Impresionante! Me hizo sacar energias de donde ya no habia, bailando hasta dejarme para el arrastre!


El Discobus de vuelta venia lleno de gente medio dormida ya, y me dejó casi a las puertas de mi hotel. Duchita y a planchar las sabanas. Que gustazo de noche! No se porqué lo llaman Amnesia si ha sido inolvidable….

lunes, 12 de julio de 2010

Wooo, we're going to Ibiza!




Que la selección española gane el mundial de futbol es una cosa buena… a no ser que tengas que salir de viaje al dia siguiente… Celebración hasta altas horas de la madrugada: petardos, chillidos en la calle, los coches tocando el claxon… Me fui a dormir a las dos pasadas, teniendo que levantarme a las seis!!!

Decidí que bajar en tren a Barcelona era la mejor opción, a pesar de la mierda de obras del Ave , que me dejan en Sant Andreu y he de coger el metro…. El tren se fue parando más de lo habitual y ya empezaba a ir con el tiempo demasiado justo….

Bajé en Drassanes y caminé hacia la estación maritima a coger el ferry. ¡Aquello está super mal indicado! No hay carteles, no hay información, preguntas y nadie sabe indicarte… Pasé casi media hora dando vueltas bajo un sol de justicia, y mi maleta parecia pesar cada vez más.

Por fin di con el sitio, con una cola espantosa de maleducados moros ante mi para preguntar en una ventanilla… Pensé que no llegaría a tiempo de embarcar, estando tan cerca… Pero si.
Mi hermana Susana me habia dicho que de la estación al barco habia mucho trecho y yo no la crei…¡Vaya si lo hay! Una pasarela que parece no acabarse nunca….

Una vez en el ferry Zurbaran, escogi butaca y me acomodé. Por delante, 8 horas de viaje!!! ¿Pero que vamos, remando? Pfff…. Un grupo de cuatro chicos veinteañeros (Dani, Manu, Jordi y Billy) en su primer viaje a Ibiza me amenizaron el trayecto con sus comentarios, que más de una vez me hicieron reir a escondidas. Cosas que pasan cuando te pones chanclas: descubres que los demás también tienen pies horribles con los que hacer broma….

Dani, el más parlanchin, delgadito y alto, estudiaba Aeronautica en Terrassa ("To the parrot!" como dijo él, mira por donde!), Manu estaba como un queso, me recordaba mucho a Fran cuando nos conocimos, todavía no un hombre pero tampoco un niño….Jordi, depilado y aniñado, declaradamente gay (Dani diciendo “yo duermo con Jordi que tiene el culo fino“), obsesionado con encontrar papel para “ir a ver a Maria” y dando saltos por todo el barco con su bandera española anudada al cuello, y Billy, con unos impresionantes ojos de agua y una cara muy morbosa (a pesar del acné)….

Hay que ver lo lentas que pueden pasar ocho horas. Lei, escuche música, vi la tele, eche un par de cabezaditas, me comí un bocadillo, di un par de paseos, jugué al solitario en el movil, borré mensajes antiguos….

El ferry, una vez llegados a Ibiza, nos dejó lejos del puerto, asi que un autocar nos acercó a la ciudad, hasta la Estación marítima. Mi hotel está realmente muy cerca. Por eso se llama Hotel El Puerto….


Todos los comentarios que habia leido en Internet, han resultado acerrtados… Normalmente escojo bastante bien mi residencia, pero en esta ocasión elegi la opción más barata, lo reconozco… Vistas a un descampado que parece Yonkilandia por detrás y a un ajado bloque de pisos por delante, bastante ruidoso y avejentado, horrible servicio de wifi en un salón con el aire acondicionado a tope junto al vestíbulo del hotel y no en las habitaciones como hacen pensar en su propaganda, una habitación extremadamente sencilla y con pocos servicios. Las paredes son tan delgadas que oigo a mi vecino cuando se suena… No quiero imaginarme lo mal que lo pasará si alguna noche me traigo compañía jejee…

Deshice mi maleta, me duché, me cambié de ropa y salí a dar una vuelta por la ciudad.



Nunca me habia pasado por la cabeza que en Ibiza hubiera tantas tiendas de ropa, es impresionante. En casi todos los establecimientos (de camisetas, de copas) venden tickets para las discotecas y los carteles de los diferentes eventos y dj estan por todas partes,llenandolo todo de color y promesas de diversión.



Cené en un McDonalds. Es tranquilizante para mi saber que, aunque esté en una ciudad extraña, puedo comer en un lugar que me es conocido, ya tendré ocasión de descubrir otros establecimientos.

Volvi al hotel, me conecté un rato a Internet para dar señales de vida y revisar mi correo y me fui a la cama temprano. El madrugón, haber dormido poco, los nervios, el viaje… han acabado conmigo. Ya se que en Ibiza no salir de noche es casi un pecado, pero hoy ya no doy más de si…

jueves, 22 de abril de 2010

Dos dias y medio en Alicante

Por un momento, pensé que no llegaría a tiempo....


Me cambié de ropa al terminar mi jornada a las tres de la tarde y salí pitando con mi "trolley". Un cuarto de hora más o menos hasta la estación de Terrassa y casi una hora de trayecto hasta Barcelona. Mi tren para Alicante salía a las cinco.... Justísimo...


Al llegar al andén, ya vi que algo no iba bien: todas las lineas hacia Barcelona terminaban en Sant Andreu Arenal, debido a las obras del AVE en la estación de Sagrera. Eso quería decir que no podría hacer mi trayecto directo hasta la estación de Sants para coger mi tren hasta Alicante, tendría que hacer obligatoriamente un transbordo, lo que me haría perder valiosos minutos....


Todo el trayecto estuve debatiéndome entre tomar el metro de Fabra i Puig hasta Sagrera y allí cambiar a la linea azul hasta Sants o continuar en la roja hasta Clot y allí cambiarme a un tren hasta Sants.... No tenía ni idea de los horarios de trenes, así que fui sobre seguro, que los metros pasan cada tres minutos y me decidí por la primera opción, aunque fuera algo más movida (subir y bajar montones de escaleras, patearme varios largos pasillos...) Casi me tiro de los pelos cuando vi que también la linea azul estaba en obras y iba algo lenta...Aaaarrggghhh!!!! ¡¡Que no llegooooo!! ¡¡Vamos, vamos, vamoooos!!
El Talgo cierra sus puertas dos minutos antes de su salida, pero a menos cuarto yo ya estaba allí, sudando como una cerda, después de haber corrido por los andenes de media Barcelona, ¡pero a tiempo! ¡Alicante, allá voy!


Algo más de cinco horas de trayecto. Escuché música en mi mp3 hasta que me dolieron los oídos, contemplé paisajes hasta que se hizo de noche, me comí un bocadillito que traia preparado y bebí refresco de fresa del Mercadona, vi una película muy tonta de la que desconozco el título ni tengo interés en averigüar, estuve terminando de leer el libro de Zulema Serrat "Inteligencia Sexual".... Incluso tuve un pequeño percance: mi querido collar de bolitas blanco y transparente se rompió y casi pierdo mi colgante del Dragón que me regaló Xavi. Por suerte logré salvarlo, al quedarse enganchado dentro de mi sujetador.
Llegué pasadas las diez y media de la noche.


En la estación de Alicante me esperaba Andrés. Mi primera impresión fue que era mucho más bajito de lo que esperaba. Embutido en un estrechísimo tejano, botas vaqueras, una camisa verde oliva, y una chupa negra, tenía un aspecto juvenil. Su voz y su manera de hablar resultaban delicadas.


Me acompañó paseando hasta mi hotel, el NH Cristal, situado apenas a quince minutos de la estación, en una zona muy céntrica. Me registré y subimos a dejar mis cosas en la habitación, que era minúscula, con una camita sólo para una persona. Luego fuimos a cenar a un cercano restaurante de estilo italiano. Compartimos una pizza vegetal para los dos. Charlamos mucho. Luego volvimos al hotel.


Descubrí que tiene un culete estupendo y unas preciosas piernas.... y aunque no fuera un gran amante, le puso bastante empeño....


Después se fue a dormir a su casa y yo me quedé un rato viendo la tele antes de dormirme.


La mañana del domingo, nos encontramos a eso de las diez y media y nos fuimos a desayunar. Vestía el mismo conjunto de tejano y camisa verde, aunque esta vez había dejado su chaqueta en casa. Me comentó que sus padres pensaban que ese "look" le hacía parecer un macarra.... Pero a mi me parecía muy tierno. Me hizo recordar a Jordi (al que Fran llamaba despectivamente "El Chabola") uno de mis ex de quinceañera, que sólo tenía un jersey y un pantalón "modernos"... Tengo una gran deuda con él, espero encontrarlo algún día... Pero esa es otra historia :P


Cogimos un taxi y nos acercamos a su casa. Me enseñó el locutorio desde el que se conecta, justo frente a su puerta e incluso entramos y me presentó a la mujer del dueño. Es el suyo un inmueble muy antiguo, sin ascensor. Allí habían vivido sus abuelos, que lo criaron, y ahora pertenecía a sus padres, aunque vivían solos su hermana y él. Estaban de reformas, todo patas arriba, lleno de sacos y polvo y cosas fuera de lugar. Pensé en cuantas veces me habré quejado yo de lo desordenado que está mi piso....

Su habitación me dio mucho morbo, incluso le pregunté, provocadora, estirada en su camita, si había pensado muchas veces en tenerme allí... y claro, la respuesta fue sí.... y una cosa llevó a la otra... Ahora tendrá más motivos para soñar conmigo cada vez que se acueste en ella jeje...


Luego paseamos por Alicante bajo un sol estupendo, cogiditos de la mano, hablando un poco de todo.
Me gustó lo animada que estaba la gente, la sentí una ciudad muy viva. En muchos rincones, me recordó a mi querida Barcelona, los puestecillos de artesanos en la Explanada (iguales a los de la Rambla Santa Mónica), la zona portuaria, con un gran casino, las enormes playas llenas de gente...


Me llevó a un centro comercial llamado Panoramis desde el que me enseñó el lugar donde él trabaja, justo a su lado. Comimos en un bonito restaurante con vistas al puerto un rico "arroz a la alicantina" (una paella de pollo y marisco).


Luego seguimos paseando por la playa, que estaba llena de gente. A media tarde, al comentar que tenía mucha sed, fuimos buscando un sitio donde tomar algo y acabamos de vuelta en el Panoramis y por fin nos sentamos en una terracita a tomar un refresco. Mi pie ya casi me tenia gritando de dolor, pero aunque me quejé un poco, no quería hacerme pesada.


De vuelta en el hotel, tuvimos una sesión muy muy larga de sexo. Exageradamente larga, a mi parecer... Cuando alguien lo hace durar demasiado, me agobio. Pienso que no está disfrutando lo suficiente como para dejarse llevar por las emociones....


Cenamos en un chino y nos fuimos de fiesta por la zona de locales, que me gustó un montón. Bailamos algo y tomamos una copa en uno de ellos, "La Biblioteca", que tiene tres pisos, hasta más de las dos de la mañana.


A la vuelta, dimos con un sex-shop que estaba abierto y entramos a curiosear. Le pregunté al chico del mostrador si tenían mi película y se produjo un momento muy cómico: la tenía para alquilar, guardada en una cajita de plástico negro y, al abrirla, miró la foto del disco, luego a mi, otra vez al disco y dijo "¡alaaa!" jajajaa Saludé con la mano diciendo "¡Hola! Soy yo..." Me comentó que estaba teniendo muy buena aceptación, que la alquilaban mucho. Andrés botaba a mi lado como un niño, preguntando si la podía comprar. Y se la llevó, a pesar de que no tiene DVD para verla.... Le puse una dedicatoria y un beso. ¡Mi primer autógrafo!



El lunes desayunamos juntos y cogimos el Tram hasta Benidorm. De nuevo, Andrés vino con su ropa "de macarra", cosa que ya me sorprendió: no se, yo venía de Barcelona para tres días con una maleta con varios conjuntos y él, que vive aquí, no se había cambiado ni una sola vez, creo que es importante la imagen que das cuando se trata de seducir a una persona en tan poco tiempo.... Y no es que, como aquel Jordi de mi juventud, no tuviera nada más, porque el día antes en su habitación me había estado enseñando su armario... Por cierto ¿quien hace eso con las visitas?....

Impresiona la cantidad de hoteles que hay en Benidorm. Y la de gente mayor. Había una buena caminata hasta la zona central, pasamos por muchísimos puestecillos de recuerdos, también de ropa, donde me compre varios conjuntos muy sexys y muy bien de precio y un imán para la nevera. El pie me estaba matando, en varias ocasiones le pedí a Andrés que nos sentáramos un rato para descansar. Llevaba ya varios días forzándolo y estaba llegando a mi límite.
Nos hicimos fotos en la Plaça del Castell y terminamos comiendo en un restaurante muy de diseño llamado Endavant: unos "escamarlans" (cigalas), de nuevo una paella, muy sabrosa y un postre de fruta variada... Un sitio de buena cocina y excelente servicio, que recomiendo absolutamente.

En el sofisticado baño del restaurante


Luego seguimos dando vueltas por el centro. A eso de las siete ya no aguantaba más, le pedí que volviéramos para la estación del Tram. Me dijo "por allí", señalando justo por donde habíamos venido. Yo sabía, sin lugar a dudas, que "por allí" no era, no quería seguir forzando el pie, que me dolía a rabiar y, casi sin darme cuenta, por el cabreo, el desánimo, el dolor, empecé a llorar, lagrimones gordos como puños. "¿En serio te duele tanto? Pensaba que lo decías de broma..." Si las miradas mataran.... Se puso todo nervioso, consciente de su error. Nos metimos en una granja, desde donde Andrés llamó a un taxi, que nos acercó a la estación, que estaba realmente lejos. No hubiera llegado andando....

El camino de vuelta, casi sin hablar. Andrés disculpandose una y otra vez, yo quitándole hierro al asunto. Me acompañó a la habitación, estuvo un rato y luego volvió a su casa. Se ofreció mil veces a acompañarme de madrugada hasta el tren que me llevaba de vuelta a Barcelona, pero preferí moverme a mi ritmo.
El viaje de regreso a Barcelona se me hizo bastante pesado. Sobre la una ya estaba en mi casa. Un poco de relax y de vuelta al trabajo.
Aunque Alicante me ha encantado y pienso volver, llegando incluso un poco más lejos, hasta Orihuela, lo que ha sido mi encuentro con Andrés me ha dejado bastante decepcionada. No es mal tipo, a pesar de todo me pareció atento y cariñoso pero, a estas alturas de la película, no puedo estar cuidando de un "niño" de 44 años, que apenas sabe nada de la vida. Seremos amigos, quizás nos volveremos a ver.... pero no va a ser el que me haga perder la cabeza.

viernes, 2 de abril de 2010

Andrés

Y otra vez... Coincidencias. Cosas que se repiten, aportando una sensación de significado....

Hace muy poco que comencé con Andy, mi entrenador.

Ahora hay un nuevo Andy en mi vida.....

Nos conocimos en la misma página donde ya he conocido a tantos otros (Alfonso, Sergio, César, el Cusinet, Jose, Gonzalo, Cornelius, Juanma... por poner algunos ejemplos...)

Un par de mensajes divertidos y ya nos estábamos pasando el mail.

El primer día de conversación en el msn, me pidió de poner la webcam. No me gusta hacerlo, le dije que no... pero él insistió en ponerme la suya. Al aparecer la imagen, quedé sorprendida: ¡estaba rodeado de cajas de patatas fritas! No tiene ordenador en casa, así que estaba en un ciber... Estuvimos hablando mediante la videollamada. Me encantó su sonrisa y su aspecto grande pero tímido. Enseguida conectamos y descubrimos muchas cosas en común, y terminamos hablando de llegar a conocernos en persona. Casi cierran el ciber con él dentro jajaa el chico del mostrador no sabía como hacer para cortarnos, cerca de cinco horas estuvimos de charla...

Él vive en Alicante, así que realmente no estamos tan lejos el uno del otro, a unas pocas horas en coche, y yo había estado pensando en hacer una escapada esta Semana Santa, así que ¿porqué no Alicante?. Comprobé disponibilidad de trenes (se tarda lo mismo y no tengo que preocuparme de peajes, gasolina o cansancio) y de hotel e hice las reservas. Pensé que, en el peor de los casos, pasaría un par de días en una ciudad a la que hace tiempo que estaba pensando en ir: mis abuelos paternos son de Orihuela, que está muy cerca.

Al día siguiente, le di a Andrés la gran sorpresa, que le dejó muy emocionado. Me confesó que era la primera vez que una chica se acercaba a conocerlo, en vez de que fuera él el que se desplazara a la ciudad de ella. Ese día, accedí a ponerle mi webcam y no me arrepentí. Charlamos de nuevo hasta casi las doce de la noche, contándonos muchas intimidades. Me reí muchísimo cuando, al empezar a enrollarse sobre temas de lo paranormal, un libro descatalogado que tiene, explicándome un milagro que en él se narra y su teoría al respecto, más de diez minutos linea tras linea a las que yo no podía contestar, le dije: "Espera un momento.... Voy a llamar para anular la reserva...". Su cara de estupor era un poema.... Yo lo miraba toda seria, aguantandome las ganas de reír. Un "porqueee???" apareció tras unos segundos, su rostro interrogante y sus ojos muy abiertos llenaban la pantalla y entonces no pude más y exploté en carcajadas.... "Es broooomaaaa!!!" ¡Qué mala soy!

En nuestra tercera conversación, no hubo webcam... pero casi que mejor... porque se puso muy calentita, y en esos momentos es mucho mejor usar la imaginación. Creo que me espera toda una aventura cuando llegue a Alicante....

Ayer estuve todo el día fuera de casa y hoy, al ser fiesta, no abren su ciber, así que no hemos podido hablar nada más antes de vernos....

Estoy preparando mi maletita y todas las cosas para el viaje. Estoy muy ilusionada con pisar la tierra de mis antepasados... y con conocer a Andrés, claro....

Mañana, a Alicante.




jueves, 4 de junio de 2009

¡Vacaciones en Londres! (5)

Días 5 y 6: Broadstairs

Jueves. Según lo previsto, me levanté con calma, bajé a desayunar y, de regreso a mi habitación, puse al día mi diario de viaje y el de gastos. Luego una duchita y a preparar la mochila para la excursión a casa de mi hermana. Me decidí por las sandalias, porque al parecer el buen tiempo continuaba.

Caminé tranquilamente hacia la Estación Victoria y llegué muy temprano. Me entretuve mirando tiendas, comiendo los bollos que había llevado para el almuerzo y al final me decidí a tomar el tren anterior al que había acordado con Mireia, harta de esperar allí. Al aparecer en las pantallas el andén en el que estaba estacionado mi tren, me dirigí hacia allí. Un amable conductor me indicó, al verme algo dudosa, que debía subir a alguno de los cuatro primeros vagones, porque a medio camino, el tren se dividía en dos que iban a distintos destinos. La verdad es que el trayecto de dos horas y pico se me hizo muy ameno.

Al llegar me llevé otra sorpresa: mi hermana había salido antes del trabajo y ya me estaba esperando en la estación. Nos fuimos juntas a un pub junto a la playa y nos tomamos un par de refrescos en la terracita mientras hablabamos de nuestras cosas (J2-O de melón y manzana,yum, yum!)















Broadstair es un precioso pueblecito en la costa este de Inglaterra. La playa estaba llena de gente a pesar de que ya refrescaba. Es divertido porque casi todo se llama Charles Dickens (hoteles, pubs, escuelas...) porque este famoso escritor pasó allí algunas temporadas de su vida.






El "Charles Dickens"... uno de ellos jejee









Una rápida escapada al super local y nos quedamos en otro pub del que son habituales, esperando hasta que llegó Bill, su marido. Entre los tres empezamos un divertido juego de adivinar la canción que sonaba (todas eran de los ochenta, será por eso que mi hermanita no acertó muchas jeje) mientras recordábamos anécdotas de nuestra infancia. Luego pasamos por un local de kebabs y compramos la cena.








La playita








Su casita es encantadora, en una calle muy tranquila, con un jardín bastante grande, dos plantas, un garaje y trastero, pero necesita muchas reformas. Bill se acostó temprano sin cenar (no es que estuviera castigado, pobre, es que había comido tarde y no tenía hambre jajaa) y Mireia y yo nos quedamos viendo la entrada en la casa de Gran Hermano (Big Brother, Channel 4), programa que empezaba esa noche. Tiggy, su gato, es un peluchito, muy tímido, se quedó un rato en mi habitación, observándome desde el suelo mientras yo me dormía.



Mira... el gatitooo....
















Viernes. Habíamos pensado en hacer una escapadita al cercano Canterbury durante la mañana, pero nos dio palo y preferimos quedarnos en casa mirando cosas por Internet (yo tenía más de 60 mails esperando por mi!), enseñándome cosas del Photoshop, mirando juntas vídeos de maquillaje, me descubrió los geniales vídeos de "Simon's Cat" en You Tube... Se nos fue la mañana en un suspiro.




Comimos juntas y por la tarde me acompañó de vuelta a la estación. Las sandalias no fueron una buena elección para el viaje, al final, hacía demasiado fresco para ir con los pies tan destapados... Nos despedimos sabiendo que pronto volveremos a vernos, pues bajará dentro de muy poco a Barcelona.

Al llegar a Victoria, pasé por un Sainsbury's de camino al hotel, a pillar algo para la cena y un bote de "lemon curd" (una crema ácida y dulce de limón que los ingleses usan mucho y que me encanta) que quiero llevarme de recuerdo a España.

Le había comentado a mi hermana que lo mismo me acercaba esa noche a bailar al Ministry of Sound, que está muy cerca de mi alojamiento, pero prefiero descansar y mañana ya veremos si lo hago....

miércoles, 3 de junio de 2009

¡Vacaciones en Londres! (4)

Día 4: Mucha cera y pocas nueces.

Miércoles. Bajo muy temprano y desayuno "a la inglesa": huevos revueltos, bacon, salchichas (que no son de frankfurt y están muy buenas, muy suaves), unas tostas con forma triangular hechas con patata y cebolla, zumo de naranja y un café con leche. ¡Delicioso! Es un gustazo tener tiempo para desayunar con calma...

Tras volver a viajar en metro (ainnsss! ¡cuatro libras!¡qué barbaridad!) me presento en la puerta del Museo de Cera de Madame Tussaud's, una hora antes de que abran. No hay cola, no hay nadie en absoluto. Así que no me preocupo y me dedico a explorar los alrededores. Allí está también el Museo de Sherlock Holmes, un par de tiendas especializadas en Los Beatles y en Elvis (?) En mi plano veo un teatro al aire libre en un parque cercano y decido acercarme a verlo.






Uff! ¡Qué lío de plano!










Al entrar en el Inner Circle del Regent's Park, quedo completamente fascinada. Imagínate el jardin de tus sueños... pues es así. Rosaledas de todos los colores, haaciendo dibujos en los parterres, lagos, cascadas, una fuente con estatuas, un puentecito cubierto de glicina, sauces llorones y árboles magníficos, banquitos de madera con placas de metal en las que hay dedicatorias... Veia una buena foto en cada maravilloso rincón. Fue entonces cuando (¡¡horror!!) me di cuenta de que casi no me quedaba bateria en la cámara de fotos. Además, el día estaba empezando a nublarse por momentos y yo con una camisetita de tirantes....










Precioso parterre de Rosas Iceberg en Regent's Park







De vuelta a la puerta del museo, a media hora para su apertura, ya había una cola interesante. Desde los ochenta, en que mis padres estuvieron y nos trajeron un librito con fotos de las figuras, había deseado venir. Y es lo que pasa con las cosas que te imaginas tantas veces: decepcionan cuando las ves en la realidad. Supongo que también ha cambiado mucho desde entonces, claro. Mi recomendación es ir con alguien que te saque fotos con todos los personajes, si no, no tiene ninguna gracia. Es mucho más corto de lo que esperaba (en el folleto dice que tardas un par de horas en recorrerlo, yo a los 45 minutos ya estaba fuera...) y eché en falta a mucha gente a la que esperaba ver: ¡no estaba MI Madonna! La verdad es que la mayoria de ellos estan muy bien hechos. La Cámara de los Horrores, pufff, vaya fiasco... Eso sí, la atracción del Spirit of London, al más puro estilo Disney "Piratas del Caribe", es muy entretenida.








Con mi amiguete Spielberg, dice que me llamará pronto para una peli...










Como salí prontito, decidí pasar en un momento por mi hotel para cambiarme de ropa y recargar un poco la bateria antes de que me fallara por completo. Buena decisión, porque a la tarde refrescó muchísimo más.

A las tres comenzaba el último tour al que quería unirme, sobre la historia de Londres, punto de encuentro frente a un bar en la zona de Covent Garden. Nuevos puentes que cruzar, nuevos barrios que conocer....


El Market Place de Covent Garden me encantó. Descubrí una tiendecita llamada David & Goliath, en la que estuve riéndome a carcajadas con los logos de sus camisetas, divertidísimos juegos de palabras e imágenes, geniales absolutamente. Me llevé una para regalarle a mi hermanita mañana (aunque me quedo con la idea de volver y llevarme alguna más para Xavi y para mi...) Puedes visitarlos (y reirte si sabes inglés) en http://www.davidandgoliathtees.com/







El Market Place de Covent Garden. Tiendas de todo tipo, locales donde tomar un te o lo que te apetezca, paradas de artesanía....








Delante del Belushi's volví a encontrarme con la pálida Anna. Me preguntó por el tour con Natali y nos reimos juntas al contarle que tal. Hoy nuestro guía será Aleix. Lo primero que pienso cuando lo veo es que me suena mucho su cara, pero me ha pasado tantas veces que no le doy importancia...

-¿De donde eres? -me pregunta, con acento muy catalán.
- De Barcelona -digo yo.
- Terrassa.
-....?? ¡¡SIII!! ¡¿Cómo lo has sabido?!
-....?? No... que YO soy de Terrassa...
- ¡¡Yo tambieeeen!!
- ¿De que barrio?
- ¡De Can Roca!
- ¡Yo de Can Palet!
- ¡¡Alaaa!! ¡Que pequeño es el mundo!...

El tour es un poco raro, porque debido al cambio de horarios y del punto de encuentro del tour, hemos de realizarlo de adelante a atrás en el tiempo. Además Aleix es bastante sosainas, pobrecito. Esta vez vamos seis, todos españoles menos Pancho, otro guia sudamericano que está aprendiendo. Está bien, pero creo que podría haber estado mejor.












El Monument. Marca el punto donde comenzó el incendio que casi destruyó Londres por completo en el 1666.... Se puede subir arriba.
















Sant Paul's Cathedral. Los nazis la usaban de punto de referencia para bombardear Londres, por eso no la destruyeron...








Cuando acaba, frente a las ruinas romanas en Tower Hill, me voy directa al hotel, completamente agotada. Pensaba hacer una excursión a Greenwich (se pronuncia "grinish") mañana por la mañana, antes de salir con el tren hacia Broadstairs, pero me parece que me quedaré en la habitación a descansar un poco...

martes, 2 de junio de 2009

¡Vacaciones en Londres! (3)

Día 3: Tour para uno.
Martes. Tengo tantas cosas por ver que no se por donde empezar. De momento, me acerco a Victoria Station para consultar los horarios de los trenes para cuando el jueves vaya a ver a mi hermanita, que vive en la costa, en Broadstairs y así poder quedar antes con ella. Aprovecho para cruzar por otro puente, el de Lambeth (hay en total unos catorce en la zona de Londres)








Vistas del Parlamento desde el Lambeth Bridge.


Voy dando una vuelta por el barrio de Westminster hasta la estación, paso junto a las oficinas del Channel 4 que tienen una curiosa escultura en la puerta hecha con paraguas y luego voy subiendo, paseando por el Park Lane, la calle que bordea el Hyde Park, todo muy pijo, hasta Marble Arch. Entro en una de las tiendas que Carolina nos recomendó ayer, Primark. ¡¡OMG!! ¡que locura de sitio! Igualito que en las rebajas: tropecientas mujeres completamente locas (¡incluso una con un burka!) revolviendo los enormes montones de ropa, a 3, 5, 6, 10, 12 Libras... ¡baratísimo!) Las cestas son enooormes, llegan del suelo a la cintura y ¡te aseguro que las llenan! Alguna cosa me tentó pero preferí reservarme.






¡Me he enganchado al Channel 4 y a su genial programación!














De repente me di cuenta de que si no me apresuraba, no iba a llegar al tour al que me apetecía asistir hoy, que empezaba a las tres, así que subí por la famosa Baker St. hasta el Metro del mismo nombre.






¡Ojú! ¡Vaya caos! ¡Me voy a perder!










El metro londinense es un auténtico rompecabezas, está muy mal indicado y es carísimo. Llegué con el tiempo justo para ir a comer, cosa que hice en un establecimiento llamado "Eat" (come). Más claro, el agua jeje. Es tipo Fast Food, coges lo que quieres de unas neveras y pagas en el mostrador. A medida que iba comiendo, cada vez estaba más sorprendida. ¡Increiblemente delicioso! Un "enrollado" (tipo burrito) de pato, pepino, lechuga, cebolla, una salsa de pato y mayonesa... uff!! También un sandwich de pan moreno, jamón, cheddar, tomate, distintas hojas de lechuga, una salsita muy rica... ¡impresionante! Acompañado todo de una gran botella de agua de limón y lima, muy refrescante. Y de postre, un trocito de pastel de plátano cubierto de queso y nueces.... aaaahhhh!! ¡¡¡Orgásmicoooo!!!





Mmmm! ¡Una maravilla imborrable! ¡De lo mejor que he comido en mi vidaaa!










Absolutamente satisfecha y felíz, fui al punto de encuentro, un reloj de sol en Tower Hill. El tour comenzaba a las tres. Todo un grupo de americanos se fue con la guía de habla inglesa, pero la guía de habla hispana no habia aparecido todavía. De momento no había nadie más esperando para ella, sólo yo y la organizadora, Anna, una chica muy blanquita con grandes gafas y vestida muy gothic. Natali apareció casi media hora más tarde, disculpándose mil veces: había quedado atrapada en un parón del Metro. Le supo muy mal que hubiera estado esperándola, así que decidió hacerme la visita para mi sola.




El reloj de sol funcionaba ese día....












Venezolana, con un parecido extraordinario a Jennifer López, era muy divertida y expresiva, interpretando todos los papeles de su historia, gesticulando sin parar. Historias de fantasmas, del Londres medieval, sobre la peste y el Gran Incendio y, sobre todo, Jack el Destripador (hasta me descubrió una nueva versión de quién era...) Entre los puntos de la charla, nosotras ibamos hablando de viajes, de la vida en Londres y en Barcelona, donde también habia estado residiendo por un tiempo, yo también le expliqué anecdotas que ella desconocía, fue genial. Se ofreció a hacerme fotos donde yo quisiera. Muchos puntos de la visita me recordaron al juego de Medievil 2, que me encantaba... Al acabar el tour, paseamos juntas por un mercadillo de ropa y nos despedimos con dos besos, como si fueramos amigas de toda la vida.¡Un cielo de chica!





¿Has jugado a Medievil 2? Yo busqué aquí la fuentecita verde para recargar energía, pero no estaba jeje Justo enfrente está el famoso Ten Bells....

















El Tower Bridge, foto clásica!

Volví paseando por la orilla del rio, sacando algunas fotos más y crucé a mi zona por el Puente de Londres (que no el Tower Bridge, que es el típico que sale en los souvenirs...), junto con cientos de personas que acababan de salir de trabajar. Es curioso el estilo de vestir de los ingleses, hay de todo tipo pero la verdad es que en general visten bastante mal, combinaciones de lo más estramboticas.... Les gusta lo original.

En el hotel, cenita ligera en mi habitación y mucha tele. "I'm running Sainsbury's", en el Channel 4, un programa sobre gente que trabaja en una de las cadenas de supermercados mas importantes. A mi jefe le gustaria, tomo nota mentalmente para recomendárselo cuando vuelva jeje...

También mucha crema antes de meterme en la camita, porque estoy achicharrada totalmente. ¿Adaptación al entorno? Me estoy volviendo British....


lunes, 1 de junio de 2009

¡Vacaciones en Londres! (2)

Día 2: 150 años y un día.

Lunes. Me desperté muy temprano, en parte por la emoción, en parte por el cambio de horario (una hora menos que en la península). Disfruto de mi primer desayuno en el hotel, incluido en el precio de reserva, rodeada de multitud de gente de todas las nacionalidades, mientras veo las noticias en una pantalla gigante. Una de ellas es que han editado un manual para indicar a los ingleses cómo vestir cuando salen de vacaciones al extranjero jejeje.... Adiós a las chanclas con calcetines....

El día es radiante, un sol de justicia y apenas cuatro nubecillas blancas, aunque la brisa es fresquita. Tengo pensado asistir a un tour gratuito con guia por la ciudad, que conocí a través de Internet mientras me informaba para el viaje, que se realiza a pie, con un paseo de un par de horas. Me dirijo al punto de encuentro, que está justo a la entrada del famoso Hyde Park. Evidentemente voy andando, primera toma de contacto con mi barrio y cercanías.










Mi primera visión de Londres, cruzando el Westminster Bridge.







Me encanta la situación del hotel, justo en la encrucijada de dos grandes avenidas (Lambeth Rd y Kennington Rd) que me dirigen hacia todas partes, justo en un meandro del Rio Támesis por el que puedo cruzar por siete diferentes puentes para llegar al centro, según la zona a la que quiera acceder. Esta primera vez me decido por el de Westminster por ser el mas cercano... Cuando estoy empezando a cruzarlo, tengo esa primera visión del Londres típico: calles llenas de gente, el enorme río que lo cruza, un autobús rojo de dos pisos y el Parlamento y el Big Ben al fondo... y no puedo evitar sonreir de oreja a oreja. Recuerdo con deleite que en la escena final de "La Reina de los Condenados", una de mis peliculas favoritas, Lestat y Jesse caminan por este puente y en esta misma dirección.... ¡Estoy pisando suelo sagrado! jajajaa












Justo a mi espalda está el London Eye, esa noria gigantesca que es una máquina de ganar dinero. Iba a estar una temporadita, para la entrada en el nuevo milenio, y luego la iban a desmontar pero tú cuenta: a 17 Libras la entrada, una vueltita de 30 minutos y en cada cabina caben 25 personas.... y siempre hay colas, a veces de hasta más de dos horas.... ¡es un chollo! ... Así que de momento ahí sigue. Yo no pienso montar, lo tengo muy claro.













El London Eye.




Como llego muy pronto a lo del tour, me doy una vuelta por Hyde Park, que es realmente bonito, me recuerda muchísimo al Retiro de Madrid. Una ardilla baja de su árbol y me hace carantoñas para que le de algo de comer, pero no llevo nada y se marcha dando brincos a otro árbol. Muy curiosa también la fuente en memoria de Lady Di, donde la gente pone en remojo sus pies. Tumbonas para tomar el sol, inmensas llanuras de cesped y arboledas, el Serpentine, un gran lago...









La ardillita del Hyde Park







Una agradable sorpresa fue descubrir que el tour también lo hacen en lengua castellana, una dulce chica colombiana llamada Carolina nos hizo dar un ameno paseo, nos llevó a ver el cambio de guardia del Sant James Palace (donde viven el principe Carlos y Camilla) mucho menos concurrido que el de Buckingham (que por cierto lo hicieron con música de películas y era bastante chocante verles desfilar al ritmo de "ET el extraterrestre"...) Carolina nos dio buenos consejos y nos recomendó varias tiendas y lugares que visitar por nuestra cuenta. También me contó que justo ayer fue el aniversario del Big Ben, cumplió 150 años.








Sant James Palace









Al terminar la visita guiada, me fui a comer (en un McDonalds jajaja) y comencé mi paseo por toda la zona comercial de Londres: Carnaby St, Oxford St, Picadilly Circus... felíz de encontrarme con tiendas conocidas (Zara, Mango, mi adorado y siempre echado de menos Marks & Spencer...), alucinando con algunos escaparates por su grandiosidad y lujo.














Este escaparate era increible, estos zapatones me hicieron pensar en Mistress Minerva, seguro que le encantarían...





Regresé al hotel a darme una buena ducha, descansar un poquito y ponerme bien guapa, porque a las 19,30 había quedado con un chico al que conocí en Internet, Dave. Flipé al comprobar en el espejo que mi piel estaba totalmente roja (con la marca de la tira del bolso cruzando mi pecho) por culpa del Sol..... ¡¡¡Me he quemado en Londres!!! Parezco una gamba, una inglesa recién llegada de España... Aaaaarrrggghhh!!! ¿¿Dónde están las nubes y la famosa lluvia??


Dave pasó a recogerme por el hotel. Apareció en mi habitación con una botella del vino tinto, que guardamos para más adelante y salimos a cenar a un restaurante chino cercano. Él es vegetariano, bueno, en realidad "fisherian" como me dijo riendo, pues sí come pescado. Se pidió tofu frito con salsa y arroz blanco y yo tomé unos fideos con vegetales. Charlamos largo y tendido sobre todo. Es polaco de origen, músico en sus ratos libres, guitarrista en una banda de blues y metal (algo me habia imaginado al ver esa melena larga y esa barba de chivo jeje) Me enamoró su vitalidad y su preciosa sonrisa (y un cuerpazo de infarto, para que negarlo...)










Ainnsss! No me digas que no está rico... Mmmm!






Volvimos a mi habitación, nos bebimos toda la botella de vino y me dio unas clases de cómo se folla en inglés... que básicamente es igual que en español. Me encantó como gruñía, muy "wild and organic", como su apodo en la Red... Luego se fue a casa, a pesar de que le invité a pasar la noche, pero debía preparar algunas cosas para salir de gira por Irlanda en un par de dias, así que rehusó. Pero quedamos que nos volveremos a ver en cuanto regrese la semana que viene, antes de que yo marche a Barcelona.


Me quedé viendo el Chanel 4 un rato hasta que estuve cansada...

domingo, 31 de mayo de 2009

¡Vacaciones en Londres! (1)

Día 1: Terrassa, Reus, Luton, Londres....

Me gusta viajar en avión.... Cuando llega al principio de la pista y se para... y de repente ¡comienza a correr impresionantemente rápido! y todo ruge y vibra a tu alrededor y notas ese tirón en el estómago y... ¡ya estás en el aire! Siempre me entran ganas de llorar de la emoción. Ves como el paisaje se va haciendo cada vez más pequeñito y pasas a través de las nubes.... y ya sólo está el sol y el inmenso cielo azul.

Le pedí a Xavi que me acercara al aeropuerto de Reus, más que nada para no dejar mi coche allí tirado por diez días. También será bueno para él, porque así podrá usarlo si lo necesita... Este ha sido un capricho que me ha encarecido un poco el viaje: salir de Reus y llegar a Luton a la ida; y salir de Luton y volver a Reus a la vuelta, con horarios de mediodia en vez de madrugada, pero valia la pena.

Estaba un poco nerviosa pero todo fue genial, ningún problema con Ryanair, ni en el aeropuerto, a pesar de ser muy pequeño, o gracias a ello... El viaje bien, y aunque siempre acabo rodeada de niños pesados que no paran de moverse y molestar, me resultó realmente impresionante sobrevolar el Canal de la Mancha...

Al entregar mi DNI y pasaporte en la aduana del Aeropuerto de Luton, entrando ya en Inglaterra, el policia me mira y me pregunta:

- Where are you from? (¿de dónde eres?)

- From Spain -contesto extrañada, ¿no está mirando mi pasaporte?....

- Where? Malaga?

¿¿Malaga?? ¿Y esooo? Le digo Barcelona con un hilo de voz, rezando para que no sea un futbolero aficionado del Manchester, no vaya a ser que me de un ramalazo patriotico y me ponga a cantar el "Weee are the Champiooooonnnsss!!!!" y tengamos un altercado internacional jajaja pero todo es correcto y me deja pasar con una miradita de reojo...

Llegar del aeropuerto de Luton a Londres no fue nada dificil, sólo tuve que coger un bus lanzadera hasta la estación de tren y, una vez allí, recorrí el pasillo entre los andenes unas cinco veces, arriba y abajo con la maleta, sin saber a cual bajar, y me acabé decidiendo por un tren a Brighton, que pasaba por el centro de Londres, luego pasé todo el trayecto sufriendo porque quería bajar en Elephant & Castle y subir andando hasta mi hotel, a diez minutos de allí, en vez de bajar en Sant Pancras, coger el metro hasta Leicester Square, cambiar de linea hasta Waterloo y luego andar, como me había indicado que debía hacer la chica de la taquilla en Luton, pues yo no sabía si el ticket que había comprado me cubría las dos estaciones extra y si lo necesitaria para salir, pero tampoco tuve ningún problema. Elephant & Castle es una estación abierta en un centro comercial y nadie controla tickets, ni siquiera hay máquinas de salida.

El paseo desde la estación de tren hasta el hotel fue muy agradable y sencillo. Todo recto por St. George's Rd, luego a la derecha por Lambeth Rd y ya está... La tarde ya comenzaba a oscurecer pero el aire era cálido. Además he ganado tiempo, porque aquí es una hora menos que en España. El dueño de un supermercado paquistaní salió a la puerta de su comercio en la acera de enfrente a la que yo me encontraba y, llamándome, me saludó con la mano. Acabo de llegar y ya triunfo jajaja. Veni, vidi, vinci, que decían los romanos....

La recepcionista del Days Hotel Waterloo, muy simpática ella, hizo el esfuerzo de dirigirse a mi en español al mirar mi DNI, a pesar de que yo le había hablado en inglés, al darme la llave de mi habitación. ¡Que maja!

La habitación es preciosa, en la tercera planta, la 321 (uyyyy, casiiii!!! jajajaa pero el número es bonito), para no fumadores (¡bieeen!), muy grande y con baño propio, la cama es super cómoda y han tenido el detalle de dejarme un calentador de agua eléctrico sobre la mesa por si me apetece tomar un café (soluble) o te al llegar de mis andanzas, con sobrecitos de ambos, tazas, azúcar y sacarina y dosis de leche.

Hace mucho más calor de lo que esperaba. Frente al hotel hay un típico pub inglés, The three stags (los tres ciervos), y desde la habitación puedo oir las risas de la gente que se están tomando sus pintas y cenas en las mesitas de la calle.

Deshago mi equipaje, ordeno mis cosas, me preparo para mañana comenzar a investigar la ciudad que tantas veces había soñado recorrer, mando algunos mensajes para decir que ya he llegado.... Veo algo de tele, que me deja sorprendida por su calidad y a dormir pronto...

Estoy contenta. ¡¡Estoy en Londres!! ¡¡Por fiiiin!!

martes, 24 de marzo de 2009

Tres dias en Valencia

El plan era muy sencillo: bajar a Barcelona la noche del sábado, aparcar mi coche por la zona de Sants, ir a la fiesta en la Discoteca Down, que acababa a las seis, echar un sueñecito en mi coche, desayunar a las ocho y coger el tren hacia Valencia a las nueve... Pero no contaba con que lo de aparcar fuera tan chungo... No porque no hubiera sitios, que los había, sino porque ¡todo el barrio es zona azul y verde! Para el domingo, no había problema, no se paga, pero no podría dejarlo el lunes y martes, me multarían o peor aún, se lo llevaría la grúa. Mis vueltas se fueron haciendo cada vez más amplias hasta que, harta ya tras casi dos horas de buscar, me fui a dejar el coche al descampado que conozco en la Meridiana, donde siempre encuentro sitio. Un poco antes de llegar al lugar en concreto, ya estaba dejando el coche bien aparcado en una calle cercana. Tomé un taxi hasta la discoteca. Las tres de la mañana... y la mochila que pesaba una barbaridad. Y el portátil, que acabé metiendo en la mochila... La chica del guardarropía se sorprendió de lo pesada que era. "Es que cuando salga me voy de viaje directamente desde aquí", le expliqué.


Me paso tres horas bailando sin parar, la fiesta estuvo genial. Viva el Red Bull y su efecto revitalizante... A las seis estoy medio muerta y la mochila me está matando mientras bajo andando de la Calle Beethoven/Diagonal hasta la estación de Sants a coger el tren, muy poco a poco, por el cansancio y porque tampoco quiero llegar demasiado pronto, porque entonces tendré que esperar mucho más... Desayuno generosamente en el restaurante Ars, que ya está lleno de viajeros hasta los topes. Luego compruebo por que vía saldrá mi tren. Cuando lo tengo claro, me siento en las sillas cercanas a la entrada al anden y aguardo.... A las ocho y media nos dejan entrar y a las nueve ya estoy en mi asiento del Euromed, que es estupendo, igual de aspecto y comodidad que el AVE, pero no tan rápido... Soy absolutamente incapaz de dormir en cualquier vehículo en movimiento, así que miro por la ventanilla y disfruto de una peli llamada "El club de lectura de Jane Austen" o algo así, a pesar de que yo jamás leí nada de ella, ni he visto las películas que han hecho de sus libros, es bastante distraida.

A las doce llego a Valencia. Domingo por la mañana, un sol de justicia, las calles están casi vacías: se han tirado toda la semana de fiestas con las Fallas y ayer terminaron... Hoy ya están desmontando lo poco que ha quedado... Me siento agotadísima, me tiembla todo el cuerpo, sólo estoy deseando llegar al hotel y dormir un rato.... La mochila, que apenas lleva una muda y unos zapatos, se me clava en el hombro, ya no se como llevarla... El trayecto hasta el hotel, a pie, son unos tres kilómetros. En cualquier otra ocasión sería pan comido, pero hoy se me hace eterno... Y no veas lo que calienta el sol, y yo con el anorak... Arf!


Las gárgolas del Puente del Reino, sobre el antiguo lecho del Turia, ahora un precioso parque.


El hotel está en la "Calle Menorca s/n" En mi mapa de Google me dice que al llegar a la Calle Menorca desde la Avenida de Francia "gire a la izquierda" y así lo hago. Y cuando ya casi he llegado al final de la calle, aún no he visto mi hotel. Con lo cansadísima que estoy, esto es como un castigo... Así que regreso a la intersección y esta vez giro a la derecha. Y al final de la calle lo encuentro. Es un enorme Centro Comercial llamado Aqua y entro con la boca abierta. ¡¡Woooaaaa!!! ¡Me encanta! Por el rabillo del ojo distingo un restaurante FrescCo en la esquina de la calle, ¡ideal para mi cena! y en la planta baja hay un supermercado de Mercadona, así que tendré de todo de lo que yo suelo comprar en casa muy a mano. Restaurantes, sitios de tapas, Buffet Libre, un McDonalds, cafeterías, un cine, una bolera, un gimnasio-spa urbano, todas las tiendas de ropa que puedas imaginar... ¡Dios!¡¡¡He muerto y he llegado al Paraisooooo!!! Mi hotel está en la cuarta planta del Centro Comercial. El Confortel Aqua en realidad son dos, un tres estrellas y un cuatro. Yo reservé para el primero (Hotel Hallazgo en Atrapalo.com, dos noches 75 €, una pasada de barato) pero resulta que lo tienen cerrado y me alojaron, por el mismo precio, en el segundo. Mi habitación es muy amplia, el baño es increíble. Tengo wi-fi gratis en la habitación y lo primerito que hago es conectar mi ordenador, deshacer la maleta, mandarle un mensaje a mi amigo Moriarty, correr las cortinas y quedarme traspuesta en la cama.... Es la una y pico... y hasta las siete y algo de la tarde no me despierto. El gusanillo de mi estómago se ha transformado en el león de la Metro y me ruge ferozmente. Mi ropa huele a la discoteca de anoche y al sudor del camino, pero me da igual, ya me arreglaré cuando vuelva de cenar.

El Centro Comercial Aqua, de noche


A esas horas soy la única cliente del FresCo, me zampo una ensalada a mi gusto con avidez, un pollo a la cazuela que estaba delicioso, muy tierno y sabroso, postre y un te. El chef, un chico jovencito de la Europa del Este no para de tirarme los tejos y de sonreirme. Jeje, hasta así de hecha polvo ligo, ya ves tú...

Hace unos dos años, conocí por Internet a un chico valenciano, Moriarty, y habíamos mantenido la amistad todo este tiempo, charlando a menudo, mandándonos fotos, haciéndonos confesiones de lo más íntimas. Ha sido uno de mis hombros favoritos (virtualmente) para llorar mis penas. Siempre me anima, me apoya, nos hacemos reír mutuamente. Lo dejé totalmente trastocado el día que le puse la cam jajaja... Es un amigo al que quiero de corazón. Pero no habíamos tenido la ocasión de encontrarnos en persona. Y teníamos ambos muchas ganas. Era más que evidente la tensión sexual entre nosotros. De ahí la razón de esta escapada a Valencia, como le había prometido en su recientemente celebrado cumpleaños, yo iba a ser su regalo este año...


De vuelta al hotel tras la cena, estuve un rato conectada al ordenador, esperando respuesta de mi amigo. A eso de las nueve por fin la recibí, contándome que había estado fuera y que acababa de llegar, que le apuntara la dirección del hotel y que se pasaría a verme. Se la envié y me fui corriendo para la ducha. "En diez minutos estoy ahí"... ¿¡cómo que diez minutos!? "dame al menos media hora, que me tengo que arreglar..." "imposible, ya estoy de camino, no te arregles mucho" ¡¡¡Aaaahhhh!!!! Vamos, creo que nunca me había vestido y pintado tan deprisa. No pasan ni dos segundos cuando acabo que ya está llamando a mi puerta. Le abro preguntando "¿cómo le dices a una chica que no se arregle?" con un falso enfado, pero se me escapa la risa... Nos abrazamos con ilusión, por fin. Joder, en persona es muy alto y corpulento (como a mi me gustan jeje) y muy guapo... tiene unos labios que me enamoran y una voz muy sexy que no me canso de escuchar. Pasamos un buen rato hablando, estirados en la cama, él me acaricia suavemente la espalda... Nos vamos acercando, sabía que iba a pasar y tampoco quiero evitarlo, me gusta mucho. Nos besamos, nos desnudamos el cuerpo y el alma, nos entregamos... Hacía tiempo que no disfrutaba tanto, las cosas que me hace y que me dice me enloquecen... Él acaba todo tembloroso y cubierto de sudor, pero sorprendido y maravillado. Nos duchamos juntos y nos reímos al abrazarnos, él me dice que nuestros cuerpos encajan a la perfección y yo me siento felíz y arropada entre sus fuertes brazos, apoyada en su amplio pecho. Querría quedarme así por siempre, o al menos que se quedara a dormir conmigo. Pero no puede ser. Es bastante tarde y Moriarty ha de madrugar para ir al trabajo y ha de pasar por su casa antes. Además no se siente del todo bien, está incubando un catarro o algo de gripe... Nos despedimos tiernamente hasta el día siguiente, en que volveremos a vernos cuando acabe su jornada. Me paso bastante rato viendo series en el portatil y, cuando por fin me meto en la cama, sólo puedo pensar en él...

El lunes me levanto a una hora prudente, cuando el Centro Comercial está abriendo sus puertas y bajo al super a comprarme cuatro cosillas que me hacían falta. Desayuno y luego salgo de paseo por Valencia. Me acompaña en mi mp3 una emisora local con esa música machacona que me gusta, Más Radio, que va alternando el castellano con el valenciano, que me suena muy divertido. La Ciudad de las Artes y Las Ciencias está justo al otro lado de la calle. Me deleito con su arquitectura. Como ya he comentado alguna vez, me chifla Santiago Calatrava y sus diseños tan hermosos. A mediodía le envié un sms a Moriarty preguntándole como estaba. Su resfriado había empeorado, pero lo llevaba con una sonrisa que no se le iba de la cara... Entonces me di cuenta de que yo también llevaba toda la mañana muy alegre... ¿Por que sería? jejeje






La luminosidad de la Ciutat de Les Arts es espectacular. Me hizo un día genial...


Me recorro todo el centro, a pie por supuesto, visitando sus monumentos más emblemáticos y disfrutando de sus calles y sus comercios. Compro algunos recuerdos de mi visita. Me sorprende lo bien vestidas que van las mujeres por aquí, veo mucha elegancia... En el Fnac me compro un par de Cd's y un libro que habla sobre el cómic de Watchmen. Como había desayunado bien y algo tarde, no tuve hambre hasta cerca de las cuatro de la tarde. Vuelvo hacia el hotel en autobús, pero antes me paso por el Centro Comercial El Saler, que está al otro lado de la calle, y como en un restaurante. No podía dejar pasar la ocasión de comer arroz en Valencia y la verdad es que el "arroz meloso con marisco" que me pido está riquísimo.

Las Torres de Quart, con sus cañonazos de la Guerra Civil

El "Miquelet"


Por la tarde, el mensaje de mi amigo es desesperanzador. Le ha subido la fiebre y se va para su casa, pues se encuentra fatal. Hasta su madre le ha dicho que va a ir a cuidarle, tan mal está... Le digo en broma que para el resfriado lo mejor es sudar, pero no creo que nos veamos ya. Pobrecito mio, la vida es así de injusta. Tanto tiempo esperando a conocernos, una noche tan buena juntos... y ahora se pone enfermo... ¿Ley de Murphy? Yo me quedo muy triste en el hotel, trasteando con mi ordenador. En un momento dado me emparanoio un poco, pues me parece oír alguien frente a mi habitación y creo distinguir una sombra que corta la luz que se ve por la ranura bajo la puerta... Me entra mucho miedo, pero luego me convenzo de que sólo son imaginaciones mías...


Puesto de recuerdos dentro de la Plaza de Toros. Atención al número de la puerta...

El martes, me despido del hotel y me voy, sin prisas, hacia la estación. La mochila, aunque lleva más cosas, ya no es tan pesada, he recuperado fuerzas. Me siento tranquila, relajada, alegre, me han sentado mejor estos tres días de escapada que la semana de vacaciones que pasé en casa. Le envío un último mensaje a Moriarty, deseando que esté mejor y diciéndole que seguiremos en contacto, que volveré a venir a verle. Me compro la comida en un McDonalds frente a la estación, pues mi tren sale a las dos y, como va haciendo paradas, no llegaré a Barcelona hasta casi las seis.

La estación de tren de Valencia, una joya modernista.


El Alaris es un asco. La película que me ponen ya la había visto, los asientos son incómodos, me hago daño en la rodilla la primera vez que me siento y me va molestando todo el camino. El tipo de delante mio no para de moverse y me agobia... Se me hace muy, muy largo.

Al llegar a la Ciudad Condal, me paso a buscar mi coche (que sigue, para mi alivio, en su sitio, perfectamente) y me doy una vuelta por el centro a hacer unos recados. Luego de camino a casa, me compro la cena en un Viena, así no habré de cocinar cuando llegue, porque seguro que Xavi no me ha preparado nada.

El último mensaje de Moriarty me dice que hoy ya es más persona y que soy un encanto, que siente mucho no haber podido estar más conmigo, pero que está seguro de que volveremos a vernos.

Estoy pensando que, quizás en Semana Santa, pueda escaparme otro par de días, a ver que le parece.... Yo me muero de ganas de volver a verle...


Un clásico, mi "posado con camiseta nueva" en el hotel. Roja, para variar jeje Una paella de Kukuxumuxu