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sábado, 31 de enero de 2015

Aviso para navegantes perdidos


Si has llegado hasta aquí, bienvenid@, pero has de saber que, en estos momentos, este blog se encuentra abandonado.

Abandonado, sí, pero nunca olvidado. Regreso muchas veces a leer las cosas que escribí, deleitándome en los recuerdos. Vuelvo a enamorarme, a reír y a llorar. Me sorprendo de cuánto he cambiado y de cuánto sigue igual, de las cosas que predije y en las que me equivoqué. Sufro con las entradas que dejé a medias, quizás algún día las termine, aunque ya no serán igual...



Han pasado cuatro años desde que dejé de escribir: duros golpes de la vida y mi terrible problema de procrastinación me han alejado de este diario virtual. Pero, nunca se sabe, quizás lo retome...

Quizás pronto....


Hasta entonces, disfruta de lo que dejé y de todas esas vivencias que compartí, llora y ríe conmigo y quiéreme un poquito...



Un besote! 



Nikki.



lunes, 1 de noviembre de 2010

Con Juanma en Valencia

Son las doce del mediodía. Voy al baño en mi trabajo y aprovecho para mirar mi movil. Un mensaje. "¿En que habitación estás?" Me parto de la risa. Yo estoy ansiosa por llegar, pero ya veo que él también está ansioso por que llegue. Hasta las tres no salgo de trabajar y hasta las cinco no sale mi tren para Valencia.
Valencia de nuevo. Y eso que dije la última vez que estuve allí que nunca más volvería. Pero es que estar con Juanma otra vez (con confirmación de la cita) es superior a mi voluntad, es un deseo electrizante que me domina, voy hacia él como una polilla hacia la luz.

El tren tenia prevista su llegada sobre las ocho y media, pero yo le había dicho a Juanma que sobre las nueve para disponer de un poco más de tiempo para mi. Pero entre los retrasos de Renfe y las vueltas para encontrar el hotel, subí a mi habitación realmente a esa hora.

Salí de casa con todo preparado tan en el último momento que no comprobé dónde estaba realmente el hotel, recordaba que en el mapa adjunto a la reserva lo indicaba justo delante de la Estación del Norte. Le pregunto a unas chicas sentadas junto a la entrada del metro y me dan los nombres de las calles correlativas: primero tal, luego tal y llegas a la calle Bailén.... Totalmente correcto, ¡pero si vienes por el otro lado! Argh! Pero bueno, al final lo conseguí. Está realmente pegado a la estación del tren.

El hotel Zenit Valencia es espectacular, muy elegante y cálido. Le mando a Juanma un mensaje con mi número de habitación, a lo que me contesta que ya sale para allá. ¡Noooo! Dame algo de tiempo para ducharme, arreglarme, vestirme apropiadamente, incluso quizás bajar a por algo de cena, que traigo una jala.... desde las diez de la mañana que almorcé y apenas he picado nada en el tren, estoy hambrienta.

Ordeno en un santiamén las cosas de mi maleta en el armario y me lanzo de cabeza a la ducha. Apenas he cerrado el grifo del agua cuando suenan sus nudillos en mi puerta, llamando para pasar.

"¿Puedo entrar ya? Llevo diez minutos jugando al Arcanoid en el movil, sentado en la escalera, esperando a que terminaras de ducharte..." Te juro que en ese momento lo hubiera matadoooooo..... Sin vestir, en toalla, sin pintar, con el pelo chorreando. Que espanto, odio que me vean asi.

Él guapisimo, como siempre. Informal pero con clase. Y oliendo de maravilla. Aún conserva el moreno del verano sobre su piel tan suave. Desde Abril que no nos veiamos. Diossss, cuánto lo he echado de menos. Todas sus cosas de siempre, frases que adoro, que si ya me ha dicho que estoy muy guapa, que si tonta, que si pues me voy.... es tan tierno... Ha pasado momentos dificiles por una lesión en la espalda y pronto tendrá que volver a pasar por quirofano.... Para tener 38 recien cumplidos estas hecho un yayo, mi niño jajaja

Charlamos mucho rato, tumbada sobre él, desnuda (menos el turbante de toalla jeje) hasta que me da permiso para ir a secarme el pelo y pintarme un poco. El pelo me ha quedado como el de una muñeca: apelmazado y lleno de enredos, pero con un poco de "tuneado" ya me veo más yo misma. Y lista para la acción.

El sexo con él es increible, como siempre. Yo no me canso de pedirle más y él, aunque se cansa, me lo da. Dejamos la cama como un charco, entre sudores y fluidos varios. Aún domina lo de "encontrarme el puntito" jajaja Le digo que, con una chica con la que se ha de encontrar dentro de poco en Madrid, lo pruebe también y luego me cuente. ¿Le habré enseñado bien a hacerlo? Espero que sí y que la haga disfrutar tanto como a mi...

La noche tiene una hora más, que se ha de hacer eso del cambio horario, pero para las dos él ya me ha dejado sola. Fuera, caen cuatro gotas, amenaza de lluvia. Ya le he dicho de broma que el tiempo varia según mi estado de ánimo, asi que le mando un mensaje diciendo: "¿Lo ves? Ya llueve, ya estoy triste porque te has marchado." El hambre me puede y le pego una arrasada al mini bar. Frutos secos, olivas, una chocolatina, un refresco... que me costarán lo que me hubiera gastado en una cena decente en cualquier restaurante.

El domingo me levanto tarde. Hace solete. Después de todo, no estoy tan triste jajaa Me he quedado bastante satisfecha, la verdad. ¡Ay, mi amante valenciano, eres un dios del sexo! Cada minuto contigo vale la pena.

Me doy un paseo por el centro y una vuelta por la Fnac, donde me compro varias cositas (un concierto de Kylie en Dvd, un CD de 30 seconds to Mars y una edición especial de la pelicula Seven que lleva un cómic muy chulo). Casualmente, me encuentro callejeando mientras hago tiempo para ir a comer con la tienda de Ann Summers. Sabía que esta cadena inglesa de lenceria y disfraces eróticos tenía una franquicia aquí en Valencia, pero no sabía dónde. Para otra vez que venga, ya se dónde iré.

Como en un Gino's, una fantastica ensalada césar y una pasta verde "forestali", con setas y tomate seco, absolutamente deliciosa. La atención de mi mesera es excepcional y le dejo una muy buena propina. Coñe, se nota que estoy de buen humor. Pienso, de vuelta al hotel, que por una vez, esta ciudad con la que tengo bastante mala relación, se está portando muy bien conmigo.

El sol entra por la ventana de mi habitación, reflejandose en la pared forrada de caoba, creando un bello efecto de sombras, asi que aprovecho para hacerme una sesioncilla de fotos que me quedan muy a mi gusto.





Paso la tarde conectada a mi ordenador, Facebook, series, lo mismo que haría si estuviera en casa. Me veo "El lector"(Kate Winslet, Ralph Fiennes) online y me voy prontito a dormir, que temprano sale mi tren de vuelta a Barcelona. Pasaré el día de Todos los Santos con mi Musa.

Este año, mi "Noche del Cuervo" fue también un emotivo reencuentro. ¿Cuanto tendré que esperar para nuestra próxima vez?


martes, 14 de septiembre de 2010

People from Ibiza





Al levantarme, pronto, porque los desayunos solo los sirven hasta las diez, me sentía bien, a pesar de haber dormido poquito. Sabía que el ferry para Es Canar salía sobre las once, así que me puse las pilas.

Una ducha refrescante, pelo mojado al viento y mi mejor vestido hippy, azul celeste.


El barco se balanceaba una barbaridad, no me esperaba que tanto, pensé que me marearía y todo pero enseguida me di cuenta de que si miraba el paisaje por mi ventana no era tan consciente del movimiento. Los dos marineritos estaban bastante ricos, uno rapado y el otro un morenazo con gafas de sol que no me quitaba ojo (se parecía un montón al futbolista Fernando Hierro) y que le hizo algún comentario sobre mi al otro. Se estiro boca arriba en los asientos, abandonándose perezosamente al vaiven de las olas, estábamos casi solos en el interior del barco, casi todo el mundo estaba en los asientos al sol, y me entraron unas ganas locas de lanzarme sobre él y hacerle mil cosas… pero no lo hice, claro.


Tardamos una hora en llegar hasta Santa Eulària, con una breve parada en Cala Llonga, un sitio precioso donde la gente nos saludaba desde sus barcos y juegos para el agua.

Al llegar a Santa Eulária, tuvimos que cambiar de ferry, que hacía el trayecto desde allí hasta Es Canar. Le dije adiós a mi morenazo al cruzar la pasarela, esperando verlo en el trayecto de vuelta.

Con el nuevo ferry llegamos a Es Canar. El famoso Mercadillo Hippy estaba a unos metros caminando. Callejuelas y callejuelas de paradas de ropa y objetos artesanales, algunos ciertamente curiosos. Me sentí inspirada y aproveché para comprar regalos para toda la familia. Aquí ves a la gente que se enamoró de la isla y se quedó a vivir, gente bohemia y simpática, artistas, tienen magia en la sangre. Me encantó el lugar, lleno de música y colorido.

A las tres, salía el ferry de regreso y de nuevo, en Santa Eulària cambiamos al otro, de vuelta a Eivissa, donde el morenazo de las gafas me recibió con una sonrisa. Que guay. Están realmente bien sincronizados para que la gente no tenga que esperarse entre uno y otro. El chico se pasó todo el trayecto sentado junto a un hombre mayor que había a mi lado, dándole conversación mientras me miraba y me sonreía, buscando el contacto de mis ojos. El paseo de vuelta, a toda velocidad sobre las olas, fue magnifico. Hacía bastante viento, que levantaba oleaje y las gotas de espuma me salpicaban la cara, haciéndome reír. El mar, el cielo, el barco: todo era azul, me sentía libre, y la libertad era azul también….


martes, 13 de julio de 2010

Loco, loco, loco... Ibiza!














Una vez más, mi cuerpo me traiciona. Mi menstruación lleva haciendo el tonto desde el susto del mes pasado, pero ha sido llegar a Ibiza y comenzar a sangrar como una cerda. Suerte que siempre llevo algunos tampax en la maleta, pero he tenido que salir a comprar más. Tener la regla durante las vacaciones es una mierda, con todo lo que conlleva: malestar, hinchazón, tener que cambiarse a menudo, si me sale plan poco podremos hacer… ¿cómo me pongo un pantalón blanco en la Isla Blanca, sabiendo que puedo mancharlo de rojo chillón? Jodeeeeeer!

Otra de las críticas que había leido sobre el hotel, he comprobado que es cierta: el buffet de desayuno es un asco. No es que sea escaso, es que es poco variado y las mujeres que lo atienden son bastante malcaradas…. Eché de menos mis desayunos en Londres, que eran estupendos….


Salí a recorrer el Dalt Vila, la zona amurallada en la parte alta de la ciudad, callejuelas preciosas, vistas impresionantes de Eivissa y del mar. El empedrado de las calles me dio algún que otro susto (cómo resbala!). Visité la Catedral, que es muy linda y chiquita, consagrada a ¿La Virgen de las Nieves? Ops! Que mala es la droga....



De vuelta por el centro, aproveché la ocasión para comprarme una parte superior del bikini. No es que sólo me haya traido para hacer topless jeje, es que, al probarme el bikini del año pasado, que metí apresuradamente en la maleta, he descubierto que la parte inferior me va bien, porque es atada, pero la superior me ha quedado pequeña y no me tapa ni me recoje nada ¿Tanto me han crecido las tetas? Jaja ¡Qué vergüenza a mi edad!

Me pasé también por la tienda oficial de Amnesia, donde compré mi entrada y estuve averigüando dónde para el Discobus para cogerlo a la noche.

Comi una pizza Melanzana, de berenjena y miel en La Tagliattela, que me hizo pensar en Juanma, pues él se la pidió cuando cenamos juntos en Terrassa y me comento que lo de mezclar berenjena y miel era muy de su tierra natal, Granada.

En el super que hay frente al hotel, me compré un refresco y un bocadillo, para la cena, y en otra tienda de la avenida Santa Eulària des Riu, unos doritos texmex y un refresco que me hizo gracia, llamado Pussy (“coño”) para la merendola. No pude resistirme a la tentación de hacerme unas cuantas fotos chupando la lata jaja Licking a Pussy!



Una siestecilla reparadora, un rato de Internet, y a arreglarme para la disco! Vestidito corto y escotado negro y unas mallas blancas.

Con el Discobus llegamos en un momentito. Me registraron el bolso y me hicieron dejar la cámara de fotos en el guardarropía. Luego me dio mucha rabia porque dentro había mucha gente que si había colado cámaras y móviles y nadie les decia nada…

Me quedé alucinada desde el primer momento. Aquello no parecia una discoteca, más bien un concierto. La gente está toda encarada hacia la cabina, que está en lo alto, sobre nuestras cabezas, rodeada de pantallas de leds, exhaltados, gritando como fans enloquecidas, botando, con los brazos en alto…. Y la verdad es que Gareth Emery lo merecia. Me tuvo bailando desde el primer paso que di en la sala sobre las doce y media hasta las tres y media sin parar. Ni cuando me pedí un refresco en la barra pude dejar de moverme. Cada vez que pensaba que estaba agotada y que debía descansar, otra canción alucinante comenzaba a sonar y tenia que seguir bailando. Un diez para Gareth!
















Llegaron el típico grupo de bobas que tienen que hacer el idiota para hacerse ver y no se dan cuenta de lo que molestan, ocupando espacio, burlandose de la gente y estorbando a los que realmente queremos bailar. Y pronto también se me pegó el ligón de turno, preguntandome de dónde era, que si trabajaba o estudiaba (ajajá pfff!!!) Cuando vio que no le seguia mucho el rollo y que me apartaba cada vez que se me pegaba demasiado, me dijo “voy a buscar a mi amigo y luego vuelvo”…y aproveché para cambiarme de sitio, lejos de las bobas y de él. No penseis que soy mala, él tampoco volvió a por mi…. Tampoco podian faltar el par de niñatas que se creen que estan muy buenas, pero que no saben moverse y que me dedicaban miraditas y risas. Yo les sonreí de vuelta (dientes, dientes, que es lo que les jode!), porque una cosa tengo muuuuuy clara: ¡yo bailo de puta madre y vuestras risitas no esconden otra cosa que envidia!


Musicón tras musicón, cuando creia que ya no podía más… llegó Armin Van Buuren!! Woooaaaaaahhh!!! Impresionante! Me hizo sacar energias de donde ya no habia, bailando hasta dejarme para el arrastre!


El Discobus de vuelta venia lleno de gente medio dormida ya, y me dejó casi a las puertas de mi hotel. Duchita y a planchar las sabanas. Que gustazo de noche! No se porqué lo llaman Amnesia si ha sido inolvidable….

lunes, 12 de julio de 2010

Wooo, we're going to Ibiza!




Que la selección española gane el mundial de futbol es una cosa buena… a no ser que tengas que salir de viaje al dia siguiente… Celebración hasta altas horas de la madrugada: petardos, chillidos en la calle, los coches tocando el claxon… Me fui a dormir a las dos pasadas, teniendo que levantarme a las seis!!!

Decidí que bajar en tren a Barcelona era la mejor opción, a pesar de la mierda de obras del Ave , que me dejan en Sant Andreu y he de coger el metro…. El tren se fue parando más de lo habitual y ya empezaba a ir con el tiempo demasiado justo….

Bajé en Drassanes y caminé hacia la estación maritima a coger el ferry. ¡Aquello está super mal indicado! No hay carteles, no hay información, preguntas y nadie sabe indicarte… Pasé casi media hora dando vueltas bajo un sol de justicia, y mi maleta parecia pesar cada vez más.

Por fin di con el sitio, con una cola espantosa de maleducados moros ante mi para preguntar en una ventanilla… Pensé que no llegaría a tiempo de embarcar, estando tan cerca… Pero si.
Mi hermana Susana me habia dicho que de la estación al barco habia mucho trecho y yo no la crei…¡Vaya si lo hay! Una pasarela que parece no acabarse nunca….

Una vez en el ferry Zurbaran, escogi butaca y me acomodé. Por delante, 8 horas de viaje!!! ¿Pero que vamos, remando? Pfff…. Un grupo de cuatro chicos veinteañeros (Dani, Manu, Jordi y Billy) en su primer viaje a Ibiza me amenizaron el trayecto con sus comentarios, que más de una vez me hicieron reir a escondidas. Cosas que pasan cuando te pones chanclas: descubres que los demás también tienen pies horribles con los que hacer broma….

Dani, el más parlanchin, delgadito y alto, estudiaba Aeronautica en Terrassa ("To the parrot!" como dijo él, mira por donde!), Manu estaba como un queso, me recordaba mucho a Fran cuando nos conocimos, todavía no un hombre pero tampoco un niño….Jordi, depilado y aniñado, declaradamente gay (Dani diciendo “yo duermo con Jordi que tiene el culo fino“), obsesionado con encontrar papel para “ir a ver a Maria” y dando saltos por todo el barco con su bandera española anudada al cuello, y Billy, con unos impresionantes ojos de agua y una cara muy morbosa (a pesar del acné)….

Hay que ver lo lentas que pueden pasar ocho horas. Lei, escuche música, vi la tele, eche un par de cabezaditas, me comí un bocadillo, di un par de paseos, jugué al solitario en el movil, borré mensajes antiguos….

El ferry, una vez llegados a Ibiza, nos dejó lejos del puerto, asi que un autocar nos acercó a la ciudad, hasta la Estación marítima. Mi hotel está realmente muy cerca. Por eso se llama Hotel El Puerto….


Todos los comentarios que habia leido en Internet, han resultado acerrtados… Normalmente escojo bastante bien mi residencia, pero en esta ocasión elegi la opción más barata, lo reconozco… Vistas a un descampado que parece Yonkilandia por detrás y a un ajado bloque de pisos por delante, bastante ruidoso y avejentado, horrible servicio de wifi en un salón con el aire acondicionado a tope junto al vestíbulo del hotel y no en las habitaciones como hacen pensar en su propaganda, una habitación extremadamente sencilla y con pocos servicios. Las paredes son tan delgadas que oigo a mi vecino cuando se suena… No quiero imaginarme lo mal que lo pasará si alguna noche me traigo compañía jejee…

Deshice mi maleta, me duché, me cambié de ropa y salí a dar una vuelta por la ciudad.



Nunca me habia pasado por la cabeza que en Ibiza hubiera tantas tiendas de ropa, es impresionante. En casi todos los establecimientos (de camisetas, de copas) venden tickets para las discotecas y los carteles de los diferentes eventos y dj estan por todas partes,llenandolo todo de color y promesas de diversión.



Cené en un McDonalds. Es tranquilizante para mi saber que, aunque esté en una ciudad extraña, puedo comer en un lugar que me es conocido, ya tendré ocasión de descubrir otros establecimientos.

Volvi al hotel, me conecté un rato a Internet para dar señales de vida y revisar mi correo y me fui a la cama temprano. El madrugón, haber dormido poco, los nervios, el viaje… han acabado conmigo. Ya se que en Ibiza no salir de noche es casi un pecado, pero hoy ya no doy más de si…

domingo, 13 de junio de 2010

Striptease



MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com


Había una vez un grupo de chicos en un pequeño pueblito de Teruel que se iban de despedida de soltero. El que lo organizaba todo le preguntó a un amigo que tenía un negocio de espectáculos: "Oye, ¿tú me podrías traer a una gorda para hacerle el striptease al novio?" Y el amigo se buscó la vida, preguntándole a un chico actor porno al que conocía de varios festivales....

Cuando David el Moreno me comentó, hace ya casi un año, si me atrevería a hacer un striptease en una despedida de soltero, le estuve dando muchas vueltas.... Me comentó que le habían pedido expresamente que fuera una chica rellenita y que a la primera que se lo había propuesto era a mi, porque estaba seguro de que yo lo haría muy bien. El hecho de estar en una zona mal comunicada y las características especiales de la stripper, hacían que los honorarios ofrecidos fueran tentadores.... Así que dije que sí, siempre y cuando me asegurara que no iba a ser una broma de mal gusto, que se fueran a reír de mi y hiciera el viaje sólo para llevarme un disgustorrón...

Pasaba el tiempo y no comentamos nada más del asunto. Yo pensé que, o se habían desdicho o ya no se hacía o habían encontrado a otra.... Me olvidé totalmente del tema.

Una semana más o menos antes del Salón Erótico, David me lo recordó, porque, ¡oh sorpresa!, la cosa seguía en pie.... Glups! Ya no podía echarme atrás o el muchacho se quedaría sin striptease el día de su despedida... La fecha, el 12 de Junio, sábado, a las once de la noche.

En el SEB, me estuvo asegurando que, el responsable en Teruel, era una persona de absoluta confianza y que iba a cuidar de mi allí, que no tenía de que asustarme.

Hace una semana, comencé a preparar mi vestuario y música. Arduas decisiones, ¡hay tanto donde escoger! David me dio muy buenos consejos, me recomendó también que hiciera el show un poco largo, sobre unos 20 minutos, que era preferible que se quejaran de que les había parecido largo a que lo hicieran porque les había parecido corto....

Así que al fin llegó el día. Después del trabajo, cogí mi cochecito y me pegué cuatro horas para llegar a Andorra (Teruel), donde había reservado habitación en un hostal céntrico para pasar la noche. Olía a fritanga. Las calles estaban invadidas por comparsas de diferentes despedidas de soltero/a, cantando con megáfonos y aporreando bombos y demás, bailando con las bebidas en la mano.... Si por algún momento había pensado que podría descansar antes de la actuación, ya vi que me sería imposible con tanto ruido... Acababa de dejar mis cosas en la habitación, cuando me llamó Alfonso, mi contacto allí. Pasó a verme por la puerta del hostal, me presentó a su socio Toño y quedamos en que me recogerían a las nueve para irnos los tres a cenar.

Me di una buena ducha, me maquillé y vestí en parte, el resto lo dejé preparado sobre la cama para llevármelo a la vuelta de la cena. Pasaron a buscarme a la hora acordada, ya cambiados también, pues ellos tocan en un grupo musical y tenían un bolo en una fiesta de un pueblo vecino a eso de la una. Me ofrecieron acompañarles, pero yo llevaba levantada desde las seis y quería descansar para volverme temprano. Fuimos a un restaurante donde Alfonso había trabajado, una gente muy cordial y divertida. Nos zampamos ellos un par de pizzas caseras y yo unos spaghetti cuatro quesos que estaban de muerte. Al salir de allí, llamamos al chico que se encargaba de la despedida y nos dio la dirección del garaje donde yo me cambiaría de ropa y del local de la peña donde se celebraba la fiesta... Pasamos a buscar mis cosas por el hostal y luego Toño se fue con la furgoneta a buscar a la chica cantante de su grupo mientras Alfonso y yo íbamos al garaje. Cambié mi chandal por la ropa escogida para mi numerito y terminé de pintarme.

Al llegar a la puerta del local, ya se adivinaba el ambiente cargadito. Música machacona a un volumen fuerte, aire viciado, una mesa larga con los restos de una cena de picoteo.... Unas 30 o 40 personas reunidas, que llevaban todo el día de cachondeo, bebiendo en exceso a ninguno le faltaba el vaso gigante con cerveza en la mano... Al fondo, atado a una silla de plástico, el futuro novio, super tímido, un niñito de pelo rizado y ojos asustados, con la cabeza tan gacha que casi la tenia entre las rodillas.... Escondí en una habitación donde estaban los equipos de música el botecito que había traído para el final....

Alfonso puso mi música y.....

"Why don't you do right?", la versión de la película de Roger Rabbit, con la inolvidable Jessica.... Yo, vestida con una gabardina negra, guantes, sombrero con el pelo recogido en su interior, asomando levemente mi vestido cortito, medias negras y zapatos de tacón, mis inseparables Mustang jejee.... Me contoneo alrededor de la silla, los espectadores aullan, acaricio la cabeza del chico, que se resiste y pide que le dejen marchar. Los cachondos de sus amigos ríen a carcajadas y aplauden... Hacia el final de la canción me quito la gabardina, enseñando mi vestidito "pin up" de cuadritos blancos y negros y, en un golpe de efecto, me quito el sombrero y meneo mi pelo, estirado para la ocasión. Los chicos gritan como locos. Pelirroja sexy, sí señoooor!!! No me dan ningún miedo. Me siento poderosa.

Janet Jackson ataca su "You ain't right"... Bailo, bailo, bailo.... Me subo a las piernas del novio, intento provocarle, pero se esconde. Ha conseguido librarse de sus ataduras y, más de una vez, se levanta y se va... y los amigos lo vuelven a traer. Me troncho de risa. Le digo al oído que no se preocupe, que no le voy a poner en un mal trago, que me diga a quien quiere que vaya a asustar... Me va diciendo y yo voy a por ellos.... Sigo deshaciéndome de mis prendas: caen mis guantes y, tras una breve pelea con la cremallera, también mi vestido. Me he quedado con el picardías transparente que llevé el segundo día en el SEB. Ahora se puede ver que llevo liguero sujetando mis medias.
Timbaland y su "Bounce" son la tercera canción. Hay un chavalito muy pasado de bebida que no para de jugar con un fuet que les ha sobrado de la cena. Me lo mete en el escote, me lo encuentro cuando vuelvo a la silla, metido entre mis piernas... En un momento dado, me pega con él en el culo y suelto un ¡au! que alerta a Alfonso, que sale raudo de la habitación desde la que me contempla y lo pilla del cuello. Tras unas breves palabras, el chavalito se comporta adecuadamente para el resto del show. Meneo mi culo sobre los invitados, el tío del novio se pone las botas de tocarme, más de uno me mira con ojos libidinosos, uno de los chicos no para de correr, evitándome, gritando "a mi no, a mi no, que estoy casado" jajaja ¡pero si esos son los peores, nene! Casi hacia el final, me quito el picardías y quedo en ropa interior muy sexy. Sujetador, tanguita y un corsé de blonda, el liguero, las medias y los zapatos de tacón.... Hace un calor sofocante y yo estoy sudando a mares.... Pero no soy la única, a mi alrededor veo muchas caras rojas como tomates....

Rob Thomas y su "I am an illusion" es mi canción de referencia. He hecho mil stripteases con ella, me la conozco de pe a pa, la domino como nadie. Me siento en las piernas del novio, con la cabeza hacia adelante, dejando mi pelo colgar y comienzo mi show, aquí está lo que estaban esperando... Adiós, corsé, adiós suje (algarabía total!), adiós tanguita... Berrean, babean, gritan.... Llega el punto álgido de la canción, me alejo cinco pasos y me tiro al suelo. Estoy en pleno charco de cerveza, con vasos de plástico a mi alrededor, pero me da igual. Es mi momento. Me agito sensualmente, me acaricio, camino a cuatro patas hacia él..."Loba, loba!" me chillan, muevo mi pelo sobre su entrepierna, simulando una felación, él quiere escaparse una vez más y le retienen. Le susurro que ya queda muy poquito y que aguante. Me da un poco de penilla, pobre. Cuando termina la canción, le doy un beso en la mejilla y las gracias por su (poca) colaboración....

La gente aplaude, pero yo les digo, mientras suena "Step into my world" de Jennifer López que les queda una más.... Voy a buscar el botecito que guardé en la habitación y me siento en la silla. Me quito los zapatos pausadamente, el liguero y las medias quedan también en el montón de ropa tras la silla, abro el botecito.... En él, una mezcla de gel transparente y purpurina plateada. Tres chorros generosos, uno sobre mi brazo, otro sobre mi pecho, el tercero en mi pierna. Me lo extiendo por todo el cuerpo, brillando bajo la luz estroboscópica que Alfonso ha puesto para mi desde el control. Un voluntario me pringa también la espalda. Bailo de una forma muy sexy, totalmente desnuda, untándome por todas partes, resbalando sobre la silla. Me paseo por la sala, dejando mi rastro de purpurina sobre los cuerpos de los presentes, con mis manos, con mi cuerpo. Un chico me para y me besa la mano. Muchos me acarician, es como un sueño... Termino sentada en la silla, de nuevo colocándome el sombrero con el que empecé... Y suenan aplausos atronadores. Uno de los chicos me quita el sombrero y se lo pone, dedicándome mil piropos.... Luego lo busqué pero había desaparecido con mi sombrero, se lo llevó de recuerdo.... Les doy las gracias, me pongo la gabardina y me meto en la habitación con el montón de ropa, para volver a medio vestirme y poder volver al garaje a ponerme el viejo chandal.... El organizador me felicita efusivamente, me dice que me lo he currado mucho y que está muy contento. Yo pensaba que los 20 minutos se me iban a hacer eternos y apenas me he enterado.

Alfonso me acompaña hasta el hostal y Toño y Natalie, la cantante, pasan a recogerlo. Yo me doy una buena ducha para quitarme la purpurina en la medida de lo posible y intento descansar, pues me esperan otras cuatro horas de regreso hasta Barcelona a la mañana siguiente. No quiero salir tarde para poder aprovechar al menos medio domingo.


Me siento bien, me siento orgullosa de haber sido capaz de hacerlo, no he sentido miedo ni vergüenza. Ha sido una experiencia muy interesante que espero poder repetir. No se si les parecí una gorda adecuada a lo que ellos esperaban, yo diría que pensaban que sería mucho más enorme y motivo de burla para el chico y en cambio, pude distinguir muchas miradas aprobatorias, a más de uno le gusté mucho, creo que me grabaron un poco o me sacaron alguna foto, no se, ya aparecerán algún día jajaa....

jueves, 29 de abril de 2010

Hasta pronto

Sabíamos, desde el día en que nos conocimos, que este momento llegaría. Juanma sólo venía a Barcelona por trabajo y, al finalizar el proyecto, ya no tendría que volver más.... Pero no por saberlo duele menos ahora que ya está hecho.
Aunque nos quedaba más o menos hasta el verano, en estos últimos meses han habido cambios y ha terminado dejando su antigua empresa por una nueva y, por lo tanto, ya no se encargará de este cliente, ya no tendrá que viajar a Barcelona, ya no habrá tiempo para estar juntos. No es una separación total, es sólo un distanciamiento, pero no esperaba tomármelo tan mal, no me había dado cuenta de cuanto he aprendido a quererle, a añorar sus palabras y sus gestos (esa forma de arrugar la nariz!), a echar en falta nuestras conversaciones y nuestros encuentros.
Anoche cenamos juntos mientras todos en el restaurante estaban pendientes del fútbol. Una ensalada de aguacate y langostinos para compartir, un filete strogonoff para él y un solomillo al oporto para mi. Charlamos alegremente, bromeamos sobre el partido. Luego volvimos al hotel...¿por última vez?
No sabría describir toda la pasión y el deseo que nos embargó. Me encanta estar encima de él, sentir cómo se mueve entre mis piernas, dejarme llevar por sus manos hasta lo más alto de mi placer, empaparlo en mis fluidos, notar sus dientes en mi cuello, sus dedos entre mi pelo, su lengua voraz y viciosa en mi sexo, el suyo crecer entre mis labios y disfrutar de esos ojos verdes que brillan al contemplarme....
"¿Que voy a hacer sin ti?" le dije. "Ya le enseñarás a otro todo lo que me has enseñado a mi. Debes dejarme volar libre"....
Nunca he pretendido ser propietaria de nadie, junto a mi, todos mis hombres han sido siempre libres, no ha habido exigencias ni celos por mi parte... pero entiendo lo que quiso decirme. Se que yo puedo viajar a Valencia a verle, pero no será tan a menudo como todas las veces que él a venido a Barcelona, y aunque así fuera, él no podría buscar excusas para escaparse de sus obligaciones y estar conmigo... Tengo que aprender ahora a tener paciencia, yo que siempre quiero más de él...
Totalmente a oscuras, abrazada a su pecho, pongo una mano entre su cuerpo y mi cara, para no mojarlo con las lágrimas que caen de mis ojos, intento no hacer ruido al sorberme los mocos, tantos años de llorar en silencio para que Fran no se diera cuenta y se metiera conmigo me han enseñado mucho.... No creo que lo notara, sino me habría reñido cariñosamente, siempre tan tierno conmigo, habría hecho lo posible por consolarme.
Me levanto temprano y me despido de él. Casi no puede abrir los ojos, aún está muy dormido. Mejor para mi. Me hubiera gustado quedarme un rato más y volver a sentirle sobre mi, dentro de mi..... Pero un mar de lágrimas amenaza con derramarse y prefiero despedirme con una sonrisa, que no me recuerde triste, que no sufra por verme dolida.
Se que soy tonta, que no tengo porqué disgustarme tanto. Él va a seguir siendo mi amigo y mi amante ocasional, quien sabe si su nuevo trabajo no lo traerá otra vez a mi ciudad, a nuestras noches en el Training, si no es así, ya haré yo lo posible por que nos encontremos. No es un adiós, no lo voy a perder, es sólo un "hasta pronto"....
Juanma, ¡no sabes lo que te haces querer, cabrón! Me has pillado "el puntito", pero no sólo ese que tú y yo sabemos, sino un sitio para siempre en mi corazón.

jueves, 22 de abril de 2010

Pesada


Si hay algo que me encanta de los gatos es su independencia. Están ahí en casa, te hacen compañía, a veces se dejan mimar y hasta te demuestran su cariño con altivez, como si ellos fueran tu amo y no al revés, pero la mayor parte del tiempo pasan de ti...

Yo no he tenido esa suerte.

Al llegar de Alicante, me esperaba una bronca en toda regla. Maullidos de todos los tonos y colores, a un volumen bastante estridente. Musa estaba muy cabreada conmigo por haberla dejado sola estos dos días y medio. Y eso que la dejé sobrada de comida y agua y de lugares calentitos donde dormir.... De la comida faltaba bien poquita, la muy petarda no ha comido casi nada, al ver que yo no volvía...

Y con ese temor a perderme (joder, quien iba a pensar que me llegaría a querer tanto jaja) no se separa de mi ni a sol ni a sombra.

Que voy al lavabo, se viene conmigo.

Que voy a la cocina, se viene conmigo.

Que estoy en el sofá, se sienta en la mesita, junto al ordenador y cada vez que me acerco a la pantalla, aprovecha para lamerme. Si estoy viendo alguna película, se estira sobre mis piernas, va subiendo lentamente, y cuando menos me lo espero, ya la tengo cómodamente situada en mi pecho y lamiéndome la cara...



Pero en la cama es lo peor. Mientras estoy leyendo, con las piernas encogidas, se mete bajo el nórdico y espera junto a mis muslos. Cuando apago la luz, sube hasta mi almohada y apoya su cabecita en ella, muy cerca de mi cara, para llenarme de besos de nuevo y tocarme suavemente con su patita. Me despierta un montón de veces mientras duermo, en su cariñoso afán de demostrarme su amor y a mi me sabe mal reñirla.... Y no descanso nada, me tiene frita....

Muy cariñosa, ¡pero muy pesada!

Dos dias y medio en Alicante

Por un momento, pensé que no llegaría a tiempo....


Me cambié de ropa al terminar mi jornada a las tres de la tarde y salí pitando con mi "trolley". Un cuarto de hora más o menos hasta la estación de Terrassa y casi una hora de trayecto hasta Barcelona. Mi tren para Alicante salía a las cinco.... Justísimo...


Al llegar al andén, ya vi que algo no iba bien: todas las lineas hacia Barcelona terminaban en Sant Andreu Arenal, debido a las obras del AVE en la estación de Sagrera. Eso quería decir que no podría hacer mi trayecto directo hasta la estación de Sants para coger mi tren hasta Alicante, tendría que hacer obligatoriamente un transbordo, lo que me haría perder valiosos minutos....


Todo el trayecto estuve debatiéndome entre tomar el metro de Fabra i Puig hasta Sagrera y allí cambiar a la linea azul hasta Sants o continuar en la roja hasta Clot y allí cambiarme a un tren hasta Sants.... No tenía ni idea de los horarios de trenes, así que fui sobre seguro, que los metros pasan cada tres minutos y me decidí por la primera opción, aunque fuera algo más movida (subir y bajar montones de escaleras, patearme varios largos pasillos...) Casi me tiro de los pelos cuando vi que también la linea azul estaba en obras y iba algo lenta...Aaaarrggghhh!!!! ¡¡Que no llegooooo!! ¡¡Vamos, vamos, vamoooos!!
El Talgo cierra sus puertas dos minutos antes de su salida, pero a menos cuarto yo ya estaba allí, sudando como una cerda, después de haber corrido por los andenes de media Barcelona, ¡pero a tiempo! ¡Alicante, allá voy!


Algo más de cinco horas de trayecto. Escuché música en mi mp3 hasta que me dolieron los oídos, contemplé paisajes hasta que se hizo de noche, me comí un bocadillito que traia preparado y bebí refresco de fresa del Mercadona, vi una película muy tonta de la que desconozco el título ni tengo interés en averigüar, estuve terminando de leer el libro de Zulema Serrat "Inteligencia Sexual".... Incluso tuve un pequeño percance: mi querido collar de bolitas blanco y transparente se rompió y casi pierdo mi colgante del Dragón que me regaló Xavi. Por suerte logré salvarlo, al quedarse enganchado dentro de mi sujetador.
Llegué pasadas las diez y media de la noche.


En la estación de Alicante me esperaba Andrés. Mi primera impresión fue que era mucho más bajito de lo que esperaba. Embutido en un estrechísimo tejano, botas vaqueras, una camisa verde oliva, y una chupa negra, tenía un aspecto juvenil. Su voz y su manera de hablar resultaban delicadas.


Me acompañó paseando hasta mi hotel, el NH Cristal, situado apenas a quince minutos de la estación, en una zona muy céntrica. Me registré y subimos a dejar mis cosas en la habitación, que era minúscula, con una camita sólo para una persona. Luego fuimos a cenar a un cercano restaurante de estilo italiano. Compartimos una pizza vegetal para los dos. Charlamos mucho. Luego volvimos al hotel.


Descubrí que tiene un culete estupendo y unas preciosas piernas.... y aunque no fuera un gran amante, le puso bastante empeño....


Después se fue a dormir a su casa y yo me quedé un rato viendo la tele antes de dormirme.


La mañana del domingo, nos encontramos a eso de las diez y media y nos fuimos a desayunar. Vestía el mismo conjunto de tejano y camisa verde, aunque esta vez había dejado su chaqueta en casa. Me comentó que sus padres pensaban que ese "look" le hacía parecer un macarra.... Pero a mi me parecía muy tierno. Me hizo recordar a Jordi (al que Fran llamaba despectivamente "El Chabola") uno de mis ex de quinceañera, que sólo tenía un jersey y un pantalón "modernos"... Tengo una gran deuda con él, espero encontrarlo algún día... Pero esa es otra historia :P


Cogimos un taxi y nos acercamos a su casa. Me enseñó el locutorio desde el que se conecta, justo frente a su puerta e incluso entramos y me presentó a la mujer del dueño. Es el suyo un inmueble muy antiguo, sin ascensor. Allí habían vivido sus abuelos, que lo criaron, y ahora pertenecía a sus padres, aunque vivían solos su hermana y él. Estaban de reformas, todo patas arriba, lleno de sacos y polvo y cosas fuera de lugar. Pensé en cuantas veces me habré quejado yo de lo desordenado que está mi piso....

Su habitación me dio mucho morbo, incluso le pregunté, provocadora, estirada en su camita, si había pensado muchas veces en tenerme allí... y claro, la respuesta fue sí.... y una cosa llevó a la otra... Ahora tendrá más motivos para soñar conmigo cada vez que se acueste en ella jeje...


Luego paseamos por Alicante bajo un sol estupendo, cogiditos de la mano, hablando un poco de todo.
Me gustó lo animada que estaba la gente, la sentí una ciudad muy viva. En muchos rincones, me recordó a mi querida Barcelona, los puestecillos de artesanos en la Explanada (iguales a los de la Rambla Santa Mónica), la zona portuaria, con un gran casino, las enormes playas llenas de gente...


Me llevó a un centro comercial llamado Panoramis desde el que me enseñó el lugar donde él trabaja, justo a su lado. Comimos en un bonito restaurante con vistas al puerto un rico "arroz a la alicantina" (una paella de pollo y marisco).


Luego seguimos paseando por la playa, que estaba llena de gente. A media tarde, al comentar que tenía mucha sed, fuimos buscando un sitio donde tomar algo y acabamos de vuelta en el Panoramis y por fin nos sentamos en una terracita a tomar un refresco. Mi pie ya casi me tenia gritando de dolor, pero aunque me quejé un poco, no quería hacerme pesada.


De vuelta en el hotel, tuvimos una sesión muy muy larga de sexo. Exageradamente larga, a mi parecer... Cuando alguien lo hace durar demasiado, me agobio. Pienso que no está disfrutando lo suficiente como para dejarse llevar por las emociones....


Cenamos en un chino y nos fuimos de fiesta por la zona de locales, que me gustó un montón. Bailamos algo y tomamos una copa en uno de ellos, "La Biblioteca", que tiene tres pisos, hasta más de las dos de la mañana.


A la vuelta, dimos con un sex-shop que estaba abierto y entramos a curiosear. Le pregunté al chico del mostrador si tenían mi película y se produjo un momento muy cómico: la tenía para alquilar, guardada en una cajita de plástico negro y, al abrirla, miró la foto del disco, luego a mi, otra vez al disco y dijo "¡alaaa!" jajajaa Saludé con la mano diciendo "¡Hola! Soy yo..." Me comentó que estaba teniendo muy buena aceptación, que la alquilaban mucho. Andrés botaba a mi lado como un niño, preguntando si la podía comprar. Y se la llevó, a pesar de que no tiene DVD para verla.... Le puse una dedicatoria y un beso. ¡Mi primer autógrafo!



El lunes desayunamos juntos y cogimos el Tram hasta Benidorm. De nuevo, Andrés vino con su ropa "de macarra", cosa que ya me sorprendió: no se, yo venía de Barcelona para tres días con una maleta con varios conjuntos y él, que vive aquí, no se había cambiado ni una sola vez, creo que es importante la imagen que das cuando se trata de seducir a una persona en tan poco tiempo.... Y no es que, como aquel Jordi de mi juventud, no tuviera nada más, porque el día antes en su habitación me había estado enseñando su armario... Por cierto ¿quien hace eso con las visitas?....

Impresiona la cantidad de hoteles que hay en Benidorm. Y la de gente mayor. Había una buena caminata hasta la zona central, pasamos por muchísimos puestecillos de recuerdos, también de ropa, donde me compre varios conjuntos muy sexys y muy bien de precio y un imán para la nevera. El pie me estaba matando, en varias ocasiones le pedí a Andrés que nos sentáramos un rato para descansar. Llevaba ya varios días forzándolo y estaba llegando a mi límite.
Nos hicimos fotos en la Plaça del Castell y terminamos comiendo en un restaurante muy de diseño llamado Endavant: unos "escamarlans" (cigalas), de nuevo una paella, muy sabrosa y un postre de fruta variada... Un sitio de buena cocina y excelente servicio, que recomiendo absolutamente.

En el sofisticado baño del restaurante


Luego seguimos dando vueltas por el centro. A eso de las siete ya no aguantaba más, le pedí que volviéramos para la estación del Tram. Me dijo "por allí", señalando justo por donde habíamos venido. Yo sabía, sin lugar a dudas, que "por allí" no era, no quería seguir forzando el pie, que me dolía a rabiar y, casi sin darme cuenta, por el cabreo, el desánimo, el dolor, empecé a llorar, lagrimones gordos como puños. "¿En serio te duele tanto? Pensaba que lo decías de broma..." Si las miradas mataran.... Se puso todo nervioso, consciente de su error. Nos metimos en una granja, desde donde Andrés llamó a un taxi, que nos acercó a la estación, que estaba realmente lejos. No hubiera llegado andando....

El camino de vuelta, casi sin hablar. Andrés disculpandose una y otra vez, yo quitándole hierro al asunto. Me acompañó a la habitación, estuvo un rato y luego volvió a su casa. Se ofreció mil veces a acompañarme de madrugada hasta el tren que me llevaba de vuelta a Barcelona, pero preferí moverme a mi ritmo.
El viaje de regreso a Barcelona se me hizo bastante pesado. Sobre la una ya estaba en mi casa. Un poco de relax y de vuelta al trabajo.
Aunque Alicante me ha encantado y pienso volver, llegando incluso un poco más lejos, hasta Orihuela, lo que ha sido mi encuentro con Andrés me ha dejado bastante decepcionada. No es mal tipo, a pesar de todo me pareció atento y cariñoso pero, a estas alturas de la película, no puedo estar cuidando de un "niño" de 44 años, que apenas sabe nada de la vida. Seremos amigos, quizás nos volveremos a ver.... pero no va a ser el que me haga perder la cabeza.

viernes, 2 de abril de 2010

Andrés

Y otra vez... Coincidencias. Cosas que se repiten, aportando una sensación de significado....

Hace muy poco que comencé con Andy, mi entrenador.

Ahora hay un nuevo Andy en mi vida.....

Nos conocimos en la misma página donde ya he conocido a tantos otros (Alfonso, Sergio, César, el Cusinet, Jose, Gonzalo, Cornelius, Juanma... por poner algunos ejemplos...)

Un par de mensajes divertidos y ya nos estábamos pasando el mail.

El primer día de conversación en el msn, me pidió de poner la webcam. No me gusta hacerlo, le dije que no... pero él insistió en ponerme la suya. Al aparecer la imagen, quedé sorprendida: ¡estaba rodeado de cajas de patatas fritas! No tiene ordenador en casa, así que estaba en un ciber... Estuvimos hablando mediante la videollamada. Me encantó su sonrisa y su aspecto grande pero tímido. Enseguida conectamos y descubrimos muchas cosas en común, y terminamos hablando de llegar a conocernos en persona. Casi cierran el ciber con él dentro jajaa el chico del mostrador no sabía como hacer para cortarnos, cerca de cinco horas estuvimos de charla...

Él vive en Alicante, así que realmente no estamos tan lejos el uno del otro, a unas pocas horas en coche, y yo había estado pensando en hacer una escapada esta Semana Santa, así que ¿porqué no Alicante?. Comprobé disponibilidad de trenes (se tarda lo mismo y no tengo que preocuparme de peajes, gasolina o cansancio) y de hotel e hice las reservas. Pensé que, en el peor de los casos, pasaría un par de días en una ciudad a la que hace tiempo que estaba pensando en ir: mis abuelos paternos son de Orihuela, que está muy cerca.

Al día siguiente, le di a Andrés la gran sorpresa, que le dejó muy emocionado. Me confesó que era la primera vez que una chica se acercaba a conocerlo, en vez de que fuera él el que se desplazara a la ciudad de ella. Ese día, accedí a ponerle mi webcam y no me arrepentí. Charlamos de nuevo hasta casi las doce de la noche, contándonos muchas intimidades. Me reí muchísimo cuando, al empezar a enrollarse sobre temas de lo paranormal, un libro descatalogado que tiene, explicándome un milagro que en él se narra y su teoría al respecto, más de diez minutos linea tras linea a las que yo no podía contestar, le dije: "Espera un momento.... Voy a llamar para anular la reserva...". Su cara de estupor era un poema.... Yo lo miraba toda seria, aguantandome las ganas de reír. Un "porqueee???" apareció tras unos segundos, su rostro interrogante y sus ojos muy abiertos llenaban la pantalla y entonces no pude más y exploté en carcajadas.... "Es broooomaaaa!!!" ¡Qué mala soy!

En nuestra tercera conversación, no hubo webcam... pero casi que mejor... porque se puso muy calentita, y en esos momentos es mucho mejor usar la imaginación. Creo que me espera toda una aventura cuando llegue a Alicante....

Ayer estuve todo el día fuera de casa y hoy, al ser fiesta, no abren su ciber, así que no hemos podido hablar nada más antes de vernos....

Estoy preparando mi maletita y todas las cosas para el viaje. Estoy muy ilusionada con pisar la tierra de mis antepasados... y con conocer a Andrés, claro....

Mañana, a Alicante.




viernes, 19 de marzo de 2010

El día después

Lo confieso: estoy destrozada. Me duele hasta cuando respiro, me duele hasta cuando pienso....
Ya sabía que no estaba nada en forma, y también asumía que tendría agujetas, pero...uffff!....

Llegué tarde a mi primera cita "seria" con Andy. Salí demasiado justa de casa (un cuarto de hora hasta la estación, tres cuartos de hora hasta Barcelona... No pensé en que el tren no iba a estar ahí esperando a que yo llegase para marchar...). Pero como vi que no lo conseguiría a tiempo, le mandé un mensaje avisándole. Me mandó un "ok" con muchas risas. Después de todo, la que se fastidia y paga una hora entera y sólo usa tres cuartos soy yo...

En el gimnasio, me dieron una taquilla y una toalla. Los vestuarios femeninos siempre me han dado un poco de grima, esas chicas estupendas desnudas secándose el pelo me hacen sentir que no pertenezco a ese lugar. Dejé mis cosas y volví con Andy, pues ya venía cambiada con la ropa de deporte desde casa. Me explicó primero la dieta que ha preparado para mi. Mañana mismo empiezo con ella, en cuanto compre todo lo que voy a necesitar. Por suerte para mi, mi nevera está vacía de posibles tentaciones. Casi comienzo de cero.

Calenté diez minutos caminando rápido en la cinta. Luego fuimos pasando de una máquina a otra, ejercitando piernas, pecho, espalda y abdominales (o "abominables", como él los llamó, haciéndome reír un montón...), haciendo ejercicios en el suelo y en banco, en algunos casos con pesas, controlando en todo momento mi posición, que hiciera bien los movimientos, contando mis repeticiones, vigilando que hiciera los estiramientos correctos tras el ejercicio. Me dijo que era más bien una "toma de contacto", para ver que tal reaccionaba mi cuerpo, ya me avisó que hoy tendría muchas agujetas y que mañana me acordaré de él y de toda su familia.... Es un encanto, me hizo sentir super cómoda y arropada, me explicó muy bien todo y no fue excesivamente estricto.

Cuando terminó mi hora, apareció la chica con la que él iba a trabajar a continuación (de nuevo, mi amiga del Facebook!) y él me preguntó si podía quedarme a hacer un poco de cardio por mi cuenta un rato más. No tenía ninguna prisa por volver, así que me quedé, haciendo un cuarto de hora de elíptica y diez minutos de cinta.

La elíptica, para quien no la conozca, es una máquina con unos pedales grandes donde se ponen los pies, que van unidos a una rueda. Tipo bicicleta pero de pie. Unas barras donde agarrarse hacen que mantengas el equilibrio, a la vez que ejercitas la parte superior del cuerpo. Creo que es algo así como hacer esquí de fondo, como correr pero sin hacer impacto en los pies, algo que no puedo/debo hacer dados mis "espolones" y el terrible dolor que eso me supone. Vamos, una máquina del demonio, absolutamente criminal....

Sentía mi corazón a todo ritmo, la cara rojísima y sudorosa, las piernas al borde del colapso. Iba parando para recuperarme un poco, pero se me hizo durísimo.... Andy me iba preguntando cómo lo llevaba y me iba dando ánimos.... ¡Quince-horribles-y-largos-minutos!... Después, a la cinta...

Al terminar los diez minutos de cinta, me fui para el vestuario. Mi ropa estaba chorreando de sudor. ¡El agua de la ducha y el jaboncito nunca me habían sentado taaaaaan bien! A duras penas conseguí vestirme con la ropa de calle que había traído.

Me despedí de Andy hasta la semana que viene.

La estación de tren está junto al gimnasio, pero casi tuve que arrastrarme hasta el andén, mis piernas apenas eran mías.... Llegué a Terrassa cerca de las diez de la noche. El último autobús había pasado ya.... y hasta mi casa hay ese cuarto de hora que mencioné al principio...¡ahora cuesta arribaaaaaa! Diossssss..... Arf! Arf! Pero me sentía extrañamente animada, orgullosa de mi misma, capaz animicamente de volver a hacerlo todo. Incluso me puse a bailar en el ascensor. Una vez en casa, me desplomé en mi querido sofá, incapaz de prepararme cena ni apenas moverme y, tras un ratito, me fui a dormir...

Hoy no he parado de quejarme en el trabajo y mis compañeros se han reído mucho conmigo. Más de una ha dado por echo que estoy que no me puedo mover porque me he pasado la noche follando como loca, vaya fama tengo jajaja ¿Agacharme? ¡Un suplicio! Casi no puedo ni sentarme. Se me ha caído un euro al suelo al dar un cambio y casi lloro cuando he tenido que bajar a buscarlo....

No me importa aguantar las agujetas, me recuerdan lo bien que me he portado, el esfuerzo realizado y mis objetivos a conseguir, pero los pies me estan matando. Y contra eso no puedo hacer nada. Por suerte, el lunes que viene tengo hora para hacerme las plantillas nuevas....

miércoles, 17 de marzo de 2010

Hoy no me puedo levantar

No, no es que ayer me acostara muy tarde (que es que si) y hoy esté cansada (que es que también), es que ayer fui a ver el musical "Hoy no me puedo levantar", una obra teatral montada a partir de las canciones del mítico grupo de los 80, Mecano, con el beneplácito de Nacho Cano....

Pasé por casa apenas para comer, ducharme y cambiarme de ropa. Salí disparada hacia la estación. Había quedado a las seis con Andy en Sants y, como tanto esa zona como el centro son imposibles para aparcar, y están bien comunicadas con el transporte público, pues había decidido mejor moverme en tren. Iba con el tiempo justísimo.... y para acabar de rematarlo, al llegar a la estación, una chica me obstruyó el camino y no me dejó bajar las escaleras mecánicas.... y llegamos al andén a tiempo de ver cómo se marchaba sin nosotras. Estuve el cuarto de hora siguiente lanzándole miradas asesinas.... Llamé a Andy para decirle que llegaria tarde... El trayecto se me hizo pesado, entre los nervios de no ser puntual, que me da mucha rabia, una chica que hablaba en un tono muy alto, como si quisiera que todo el vagón escuchara sus miserias y mi puñetero mp3 que lleva algunos dias funcionando bastante mal: los auriculares no hacen bien contacto, a veces se oyen, a veces no, a veces por uno sólo... Y el cacharro además se queda encendido cuando lo apago y me gasta toda la pila, como descubrí que había sucedido otra vez y no llevaba ninguna de repuesto, así que terminé escuchando la música que llevo grabada en el movil....

Andy es entrenador personal, nos conocimos a través de un amigo común. Para cuando llegué a su gimnasio, ya estaba liado con una clienta, a la que casualmente también conozco de Facebook, ¡que pequeño es el mundo!, pero pudo dedicarme un ratito para organizar nuestro próximo encuentro. Voy a ponerme en sus manos para empezar en serio con mi ejercicio y dieta... ¡Que miedo!

Sabía que el musical duraba tres horas, así que me paré a comprar un rico bocadillo en Pans & Company y luego tomé el Metro hasta la Plaza Catalunya. Antes de entrar, incluso me dio tiempo a cotillear unos nuevos auriculares en la Fnac... pero no encontré ningunos que me gustaran.

El Teatro Tívoli es grande, pero sencillito, no me dejó con la boca abierta.


El musical cuenta la historia de dos amigos de pueblo que van a Madrid a intentar hacerse famosos con la música, forman un grupo y triunfan. Hay historias de amor, traiciones, celos, drogas y muerte, todo bien enlazado con las preciosas canciones que ya son inolvidables.










Hubo muchísimas cosas que me gustaron especialmente: la actuación de la equilibrista sobre el público, las espectaculares luces que adornaban "Hijo de la Luna", el actor Marcos Rodríguez, que está que se sale en el papel de Colate, absolutamente impresionante en "Perdido en mi habitación" o "No es serio este cementerio". Las coreografías y los bailarines son geniales, el número de "Laika/Salvador Dalí" es una pasada... No me gustó el actor principal, el que hacía de Mario, lo encontré desafinado y gritón.... Pero el que se haya planteado de ir a verla, yo la recomiendo mucho, aunque me lo pasé mejor en "Fama"....



Cuando acabó la función, salí corriendo a ver si pillaba el último tren para Terrassa. Al entrar en el vestíbulo de la estación, ya vi que la cosa no pintaba bien. Muchos indigentes y drogadictos, preparandose para pasar allí la noche. Ya no había trenes. ¿Y los Ferrocarriles Catalanes? Ya tenian la puerta cerrada... Ups! ¿Y ahora qué?


Me acerqué a la parada de taxis. El taxista me indicó que tenia que coger primero el que estaba en la segunda fila de la calle. Al asomarme al interior para preguntar, vi que era un chico negro. La verdad es que me dejó un poco descolocada...


Fuimos todo el camino conversando. Era simpático. Congoleño de origen, viviendo en Mollet, con familia lejana en mi ciudad, su nombre era Buba, como el de las gambas de "Forrest Gump". Al llegar a la puerta de mi casa, me apuntó su dirección de mail y su teléfono, me dijo que le gustaría volver a verme. Le dije que se quedara el cambio de los casi 50 euracos que costó la carrera, por la molestia de tener que traerme tan lejos....


Sinceramente, no tengo intención de llamarle. Como dice una frase que me gusta mucho: "no calientes lo que no te vayas a comer". No me pareceria justo darle esperanzas de algo conmigo cuando no hay ninguna posibilidad....

sábado, 13 de marzo de 2010

Spandau Ballet in concert!

Hay cosas en la vida que, si no las haces en su momento, luego ya no estas a tiempo de hacerlas: nunca apredí a ir en bici, no fui a ningún viaje de fin de curso, no hice viaje de novios, nunca asistí a un concierto del que era mi grupo favorito cuando quinceañera: Spandau Ballet. Cuando se separaron en el 90, perdí toda esperanza de volver a verlos nunca...

En el 2009, una noticia corrió como la pólvora: Spandau Ballet se unian de nuevo, sacaban nuevo disco y emprendían una gira mundial, pasando por España. Un amigo puso en Facebook: "¿Quien se viene al concierto?" y, por supuesto, contesté ilusionada "¡¡yooooo!!". Creo que era Octubre.

Sabía que era a principios de año, pero la verdad es que casi ya me había olvidado cuando, hace un par de semanas, pensé "voy a ver cuando era exactamente".... Y cual no sería mi sorpresa al descubrir que ¡apenas me quedaba una semana! ¡Horror! Consulté en Internet, todavía quedaban entradas, pero no muchas...
Para colmo, esa semana yo trabajaba en el turno de tarde y el concierto empezaba a las 22, justo a la hora en que yo salgo... Tenia que cambiarme el turno con alguna compañera, árdua tarea diciéndolo con tan poco tiempo, además si cambiar tarde por mañana siempre es difícil más todavía un viernes, porque el sábado entramos una hora antes, es decir, la persona que me lo cambiara saldría de trabajar a las diez de la noche el viernes y entraría el sábado a las siete, una putada. Una de mis compañeras de confianza me dijo que sí, para terminar diciéndome al día siguiente que no podría por problemas familiares y que le sabía especialmente mal porque yo siempre le cambio el turno cuando ella lo necesita. No sabía a quien preguntarle, no quería arriesgarme a comprar la entrada y luego no poder ir o llegar tarde....
El miercoles me atreví a preguntarle, sin muchas esperanzas, sabiendo que tendría que renunciar a mi ilusión, a la que era mi última baza y para mi sorpresa, me contestó que sí, con una sonrisa: también con ella me he portado bien cuando lo ha necesitado.
Me emocioné mucho, sabiendo que ya podría ir y por constatar que me consideran una buena compañera a la que no le cuesta hacer favores y que merece que se los devuelvan. Se me saltaban las lágrimas....
El jueves por la mañana fui a primera hora, con el corazón dando brincos de alegría, a comprar MI entrada.

El viernes tarde, tras mirar la dirección del pequeño Pavelló Olimpic de Badalona, me dejé guiar por mi GPS hasta allí. Justo enfrente hay un gran descampado que sirve de parking para cuando se celebra algún evento. Aparqué sin problemas y como eran las siete y no abrían puertas hasta las ocho y media, decidí ir a merendar/cenar. Dí un rodeo al pavellón, controlando la zona. Ya había gente en la puerta. Una brillante luz verde llamó mi atención al fondo de la calle y mi instinto zumbó en mi mente "¡Centro Comercial!"... y no estaba equivocada jejee Parece que los huela, soy toda una experta. En el McDonalds de turno me agencié un Happy Meal y tan contenta.

Justo en la entrada del Centro comercial, había una divertida exposición de cosas hechas de punto, tejidas con la forma de comida, animales, objetos. Me pareció muy original y simpática e incluso saqué algunas fotos:







Un hamster....






Una pizza, una botella de agua...








Huevos fritos con patatas, un bistec...





A las ocho fui hasta la cola, que ya era considerable. Nos separaron en dos grupos: los de a pie y los de grada. Yo disponia de asiento reservado, así que me fui con el grupo de la entrada principal. Era curioso darse cuenta de que todos estabamos en la treintena/hacia arriba. Pasó un hombre (ya calvo) que llevaba una bandera de tela con una foto de Spandau Ballet y la chica de la pareja que había tras de mi, hizo algún comentario jocoso sobre ello. Yo también me reí con ganas, "dónde vamos a parar, con nuestra edad y con una banderita..." Luego reconoció que ella tenía una igual en casa.... Yo, por desgracia, no tengo nada ya, salvo unos CD's, Fran me tiró a la basura toda mi colección de fotos, entrevistas y posters, en uno de sus ataques de celos, junto con mis diarios de infancia y algunos posters de Madonna que yo tenía en mucha estima....

Las puertas se abrieron a la hora prevista. Nos movimos con educación y tranquilidad, que ya somos todos adultos y no una panda de niñatas histéricas. Además, no había prisa por pillar sitio, todos teníamos el nuestro asignado. Me paré en la tienda de recuerdos y me compré el Tour Book y una camiseta. ¡Mi primera camiseta de Spandau Ballet, por Dios, que ilusión, después de 20 años!

A las diez y cinco minutos, la gente silbaba para que empezara ya, impacientes. Las luces se apagaron y... ufff!!! pasé dos horas en el Paraiso! A las doce de la noche, me dolía la cara de tanto sonreir y las manos de tanto aplaudir y me sentía absolutamente felíz....


Los rostros que conocía tan bien, los gestos que me sabía de memoria, cada palabra de cada canción... Todo estaba ahi, un poco cambiado, claro, por el inevitable paso del tiempo, pero reconocibles todavía. Un escenario sencillo, una sola pantalla gigante tras ellos (unos altavoces me chafaron la visión justo en el centro, por desgracia), ropas sobrias y elegantes, exceptuando a John que, como siempre, se desmarcaba con tejanos parcheados y camiseta. La voz de Tony sigue siendo poderosa e impactante, aunque se nota que usa algunos truquillos, pequeños cambios, porque ya no es capaz de cantar algunas frases como solía hacer.... Martin, mi gran amor de juventud, sigue estando tremendo, sí señor!!!

Ellos mismos lo han definido como "una gira de Grandes Éxitos", así que estaban todas las canciones que el público esperaba, más la nueva "Once more" y nuevas versiones de canciones antiguas, como "With the pride". Yo eché muchísimo en falta alguna canción de "Heart like a sky", su último disco antes de la separación y sin duda mi favorito, aunque ya me imaginaba que no tocarian ninguna, creo que deben tener alguna cuenta pendiente con los negreros de Sony Music y no les dejan hacerlo...

Grabé con mi cámara "Through the barricades", la preferida de casi todo el mundo junto con "True", aunque yo disfruté especialmente el "medley" de algunas antiguas, que incluia "Chant nº 1", "Instinction" y "Paint me down", que me encanta, es muy funky. Impresionante cómo participa el público, para que luego digan que los catalanes somos sosos... La memoria de mi cámara llegó a su tope justo cuando terminaba la canción, se siente....




Hubo un par de momentos muy divertidos: Tony estaba cantando "Communication", llega a la esquina del escenario, estira un brazo y ¡plaf!, ¡le cae un sujetador en la mano! Había algo escrito en él, lo leyó y se le escaparon algunas carcajadas. A saber que ponía, las cuarentonas son mucho más peligrosas que las quinceañeras jeje Aquí lo podeis ver, no lo grabé yo, está en YT....




En los bises, todo el Pavellón estaba en pie, bailando "Fight for ourselves" y dando palmas, cuando, de nuevo Tony, se dirigió a las chicas del público y nos pidió si podíamos gritar igual que hacíamos hace 20 años. Y vaya si chillamos, ¡lo hicimos con ganas! Llevándose la mano al pecho, dijo emocionado "It feels good!".... Y entonces terminaron la canción entre vítores.... Nosotros también nos sentíamos muy bien, rememorando nuestros "años mozos"...


Steve (Diooossss! Que bueno está este hombre ahoraaaaa! Se ve que el aire de Ibiza le sienta bien...) nos presentó a todo el grupo en un muy aceptable castellano, John hizo el tonto corriendo alrededor de la bateria con los brazos extendidos y una cerveza en la mano, y acercándose al borde del escenario nos gritó "¿quereis una más?" y berreamos con toda la capacidad de nuestros pulmones. Él se quedó tirado en el suelo mientras la canción empezaba y yo gritaba "levántate, abuelitoooo!!". Las chicas sentadas junto a mi se rieron mucho..... El clásico "Gold" remató la noche, las dos horas se me pasaron en un santiamén..... Steve dijo "¡Hasta pronto!" y yo le contesté "¡no tardeis tanto!"

Un sueño que pensaba que ya nunca vería cumplirse, hecho realidad.

Como dice la nueva canción: "Once more, one more chance to make it right, never say never...." (Una vez más, otra oportunidad para hacerlo bien, nunca digas nunca...)

domingo, 17 de enero de 2010

Noche fuera

Uno de mis amigos en Facebook, Jose B., al que conocí en el último festival de Sitges, cumplió años esta semana. Así que convocó a algunos de sus amigos para celebrarlo el sábado noche. Cena, copas y bailoteo por la zona del Raval de Barcelona. Yo le envié mensaje aceptando su propuesta y quedamos en la esquina de la C/ Cera con la Ronda Sant Pau entre las nueve y media y las diez de la noche.
Al entrar en Barcelona, comenzaba a llover. Aparqué un poco lejos y bajé andando, en la medida de lo posible bajo los balcones, hasta el lugar de encuentro. Llegué casi a las nueve y media en punto. Resguardada bajo un portal, escuchaba mi mp3 mientras observaba a la gente, esperando alguna señal de que aparecieran más invitados.
A las diez menos cuarto ya empezaba a preocuparme por no tener noticias, pensando que quizás habían quedado en algún otro sitio que yo desconocía y, como no tenía forma de ponerme en contacto con él, le mandé un mensaje a Flecha, con el que Jose trabajó en el vídeo del grupo "Medianoche" (es el hombre lobo), para que me pasara su teléfono. Para variar, Flecha no tenia saldo, así que tuve que llamarle y aprendérmelo de memoria.

Al cabo de un momento, ya estaba hablando con él, que me dijo que aún estaba en casa, que bajaba a la calle en veinte minutos. Eran las diez menos diez. Casi una hora más tarde, a las once menos cuarto, con los pies helados y doloridos de estar de pie, molesta con la humedad de la lluvia, molesta con los buitres que paseaban a mi alrededor mirándome con ojos golosos pero sin atreverse a acercarse al ver mi mirada de asco (en esa zona hay bastante prostitución, y verme parada tanto rato en una esquina supongo que les dio que pensar...) yo ya estaba pensando en esperar solamente hasta las once, haciendo planes de volver para Terrassa, cenar algo por el centro y ir a una disco que me gusta en mi ciudad.... cuando tres muchachotes aparecieron, moviendo sus brazos en el aire. ¡Por fiiiin! Para cenar sólo venían dos, Dani y Arnau, para las copas ya se nos añadirían otra gente. Pero primero teníamos que ir a "rescatar" el coche de Dani, que estaba inmovilizado por la policía desde la noche anterior, cuando les habían parado y habían dado positivo en un control de alcoholemia... ¡los tres! Vinieron los Mossos, le hicieron soplar, rellenaron unos papeles y igualmente lo dejamos donde estaba, porque estaba bien aparcado en una zona bastante difícil.

Cuando volvíamos de vuelta, cuanto más escuchaba lo que me contaban, más alucinaba. Drogas, alcohol, peleas, más drogas: marihuana, "chocolate", pastillas, "bote" (yo no lo había oído nunca, es éxtasis líquido...). A mi no se me escandaliza por temas de sexo, pero no soporto las drogas. No puedo entender la diversión con algo que trastoca tus sentidos, no entiendo qué puede tener de divertido beber hasta que vomitas y no sabes lo que haces.... No me gusta ir con gente que pierde el control, tener que vigilar que no se hagan daño ni me lo hagan a mi...

El sitio donde fuimos a cenar era impresionante. Un pequeño bar-pizzeria en la C/ La Cera, 33, llamado "El racó de l'avia", de aspecto guarrete, lleno de estrambóticos cuadros, pero la comida y sus precios, geniales. Tomé una pizza tropical, mediana, muy rica, ¡por sólo 3,90€! Nos pedimos unas patatas "calabresas" que estaban estupendas para picar entre los cuatro. El total de la cena, con otras dos pizzas, boloñesa y cuatro estaciones, una escalopa milanesa, una botella de vino y dos de gaseosa solamente nos costó 26,10€. Mientras cenábamos, se acercaron otro amigo de Jose que se llamaba igual y su novia, Isa. También se pasó por allí el actor Ivan Massagué, al que encontré muchísimo más atractivo en persona. Luego nos fuimos al "Lempika" a tomar algo, un pequeño garito en la calle Carretas.

Estaba a reventar de gente, que nos empujaban al pasar a cada momento y la música no era mucho de nuestro agrado, así que acabamos en la calle, charlando, aprovechando que ya había parado de llover. Tardábamos mucho en decidir a dónde iríamos de marcha, Dani y Arnau no se sentían demasiado bien después de la juerga de la noche anterior y andaban cortos de pasta, así que tomé mi propia decisión, me despedí de todos ellos y emprendí el regreso a mi coche y a mi pequeña ciudad.

Eran más o menos las tres menos cuarto cuando aparqué en el Passeig 22 de Juliol de Terrassa y bajé andando hasta la Calle de La Rasa, donde está el Faktoria d'Arts. Es la discoteca (de las poquísimas de conozco en mi ciudad) que más me gusta. Ponen muy buena música, tiene diferentes zonas, por si quieres descansar sentado o charlar o incluso echarte un futbolín, los refrescos no son caros (4€, no suelo beber alcohol y menos si he de conducir, entonces ni me lo planteo) y lo mejor de todo: ¡una gente muy guapa!. Nada más colocarme en un sitio de la pista que me gustó, enseguida localicé a un chico que me entró por el ojo. Treintaitantos, moreno, con barbita y sombrero, bailaba realmente bien.... Mmmm! ¿Tendría suerte con él?

Cuando yo bailo, parece que el resto del mundo se detenga, todos se quedan parados, observándome. Y rápidamente aparecen los moscones y las tías envidiosas. El chico que me gustaba no me quitaba ojo, ni yo a él, bailaba para él, incitándole, buscándole.... y entonces un negro acaparador se puso a bailar frente a mi, diciendome todo el rato que bailaba muy bien, que era muy guapa, que era muy sexy, tapándome del resto de la gente. El chico del sombrero seguía mirándome, pero cuando yo me metí en los lavabos para ver si me quitaba al pesado de encima, al salir había desaparecido. Ya no volví a encontrarle en toda la noche, posiblemente se fue, ¡mierda!....

Una hora más tarde, después de haber bailado un montón, regresaba hacia mi cochecito y hacia mi casa, contenta de haber hecho algo que me saque de mi rutina de ordenador y de haber conocido nuevos lugares y nuevas caras...

viernes, 18 de diciembre de 2009

Aires nuevos

El día amaneció muy gris. Al recibir la contestación de Juanma a mi mensaje de "Voy a verte hoy?" con un "Estoy en cama, llevo dos días con fiebre. Lo siento", yo también me sentí gris. Musa me mimaba, buscando mi cara entre las sábanas, lamiendo amorosamente mis lágrimas de tristeza. Sabía que tenía que levantarme, pero me sentía incapaz. Sólo el pensar que me había gastado un dinero en la actividad que había contratado me hizo salir al fin de la cama. Pero a punto estuve de no ir.


Decidí ir en tren porque sabía que la zona no es demasiado buena para aparcar. Reencontrarme con mi habitual trayecto ferroviario me hizo animarme un poquito, llenándome los ojos de los paisajes conocidos, redescubriendo en ellos pequeños detalles nuevos.


"Aire de Barcelona" son unos baños árabes en la zona del Born. Lo que se suele conocer como un Spa Urbano. Tras una enorme puerta de madera antigua, una recepción cálida y acogedora, donde me recibieron, comprobaron mi reserva, me colocaron una pulsera roja y me hicieron pasar al vestuario de mujeres. Allí una señora muy amable nos iba recibiendo, explicándonos cómo funcionan las taquillas automáticas. En cada taquilla, una toalla y unas zapatillas antideslizantes. Guardé mis cosas, me puse el bañador (triquini, en realidad), me recogí la melena y me indicaron por donde debía salir para dirigirme a la zona de aguas.


Una chica muy agradable me enseñó el recinto, explicándome las características de cada una de las piscinas, y algunas indicaciones de utilización, como dónde dejar mi toalla, o que se ha de hablar en voz baja.



Empecé por una gran piscina de agua templada, justo a la temperatura del cuerpo. Me arrebujé en un rincón, relajándome con la música y el tenue ambiente, iluminado por las velas y una filtrada luz natural. Techos abovedados, paredes de ladrillo de aspecto antiguo, poca gente, unas ocho o nueve parejas en total en el recinto, todo hace que sea un lugar muy íntimo.

Luego pasé a una piscina de agua caliente y de ahí a una de agua fría, en la que no pude sumergir más allá de la pantorrilla, aunque me remojé con las manos el resto. Tonifica la piel, dicen....


Estuve estirada un rato en una zona de bancos de piedra que están calientes, una sensación realmente agradable. Ante los bancos, mesitas bajas con vasos de plástico, jarras de agua fresca y teteras con te a la menta. Me reí mucho al descubrir que, en el interior de una gran pilona de piedra estaba escrito el número "222"...


Una visita al "hammam", baño de vapor ligeramente aromatizado. No más de diez minutos, como me explicó la chica. Justo en la parte de atrás, una zona más oscura donde, sobre mármoles calientes, se efectúan masajes. A su lado, encerrado entre cristaleras para amortiguar el ruido, un enorme "jacuzzi" burbujeante.


Donde más disfruté fue en el "flotarium", una piscina de agua salada, donde abandonar el cuerpo tranquilamente, pues flotas con mucha facilidad y la relajación es absoluta.

Al cabo de casi hora y media de remojos varios, me llamaron para que acudiera a otra zona con camillas, donde otros masajistas estaban trabajando. Me tocó un chico que me secó con delicadeza, me ayudó a quitarme la parte superior del triquini una vez tumbada y tapadita con otra toalla, me quitó las mojadas zapatillas y me dio un masaje de 25 minutos. Tenía unos pulgares criminales, el muy cabrón, me sentí dolorida en más de una ocasión (y hoy tengo unas agujetas terribles!!!). Me masajeó los pies, haciéndome reír a carcajadas y casi patalear (tengo muchas cosquillas), las piernas hasta bien arriba, las caderas, la espalda, los brazos y hasta las manos...Y la cabeza.... Uff, eso si que fue bien bueno... Me volvió a poner las zapatillas, que estaban calentitas y me dijo que ya podía irme. Estoy tan acostumbrada a que David, mi masajista, siempre me diga que me quede unos minutos tranquila antes de levantarme, que este, al hacer que me levantara tan rápido tras el masaje, consiguió que me mareara un poco. Me di una ducha para quitarme el aceite y disfruté unos minutos más de las piscinas hasta que un chico fue pasando por todas las estancias, tocando una campanita, avisándonos de que era hora de marchar.

Ver a tantas parejitas compartiendo el momento de relax en el agua me hizo acordarme muchísimo de aquella cita tan especial con Jose en las Termas de Montbrió. Y me hizo echar muchísimo de menos a Juanma, me hubiera encantado que compartiera esa experiencia conmigo.

Di una vuelta por el centro de Barcelona, pero ni los lindos escaparates navideños conseguían alegrar mi ánimo. Me compré un bonito calendario para el próximo año y hubiera ido a un par de sitios más, pero el dolor en el pie, mi famoso "espolón", me estaba matando y mi cabeza sólo me repetía que quería volver a casa, así que cogí el tren de vuelta.


Ya eran las diez pasadas, estaba acabando de cenar, cuando me sonó el móvil. Era Ángel, un nuevo amigo, que me dijo si me apetecía que nos viéramos. Y sí, me apetecía hacer algo diferente a mis noches de series "on line"...




Pasó a buscarme por casa. Me lo llevé a tomar una copa por Terrassa, con la mala suerte que esa noche hacían monólogos en el local donde fuimos y tuvimos que irnos a un rincón apartado para poder seguir charlando de lo nuestro.

Lo tiene todo para enamorarme: 35 añitos, morenazo, alto, corpulento, cara de niño: sus rasgos me recuerdan mucho a Fran... Ha viajado mucho, a vivido muchas experiencias. Es hablador, divertido, muy morboso....

Salimos del local tirándonos los trastos muy descaradamente. Una vez en el coche, ya no pudimos esperar, los dos lo teníamos muy claro.... Pero no sabíamos donde ir... Sin presupuesto para un hotel, sin ninguna intención de dejarle subir a mi destartalada casa (que horror!) y muy tarde y lejos para ir a la suya (y traerme de vuelta y volverse a ir...), buscamos algún descampado apartado y oscuro (sin suerte) y acabamos en la puerta de mi casa, despidiendonos hasta la próxima vez.

Pero el deseo era tan intenso, que los besos llevaron a las caricias, las caricias a los magreos ....La forma que tenía de cogerse a mi pelo me volvió loquita, así que nos fuimos al asiento trasero y.... hicimos lo que pudimos... Ríete tú de la escena de Titanic en el coche jeje....

Estoy segura de que tenemos mucho por probar. Es la primera, pero no será la última vez...

Una bocanada de aire fresco...