Recuerdos, vivencias, ocurrencias.... todas esas pequeñas cosas que hacen que yo sea yo
jueves, 4 de septiembre de 2008
Alessandro repite
domingo, 31 de agosto de 2008
Agujetas
Bajé en el último tren hasta Sants Estació, el suyo llegaba casi a la misma hora. Al acercarme al mostrador para preguntar por dónde salía la gente del Ave, una mano me tomó del hombro. Era él. Muy guapo y sonriente, con esos deslumbrantes ojos de zafiro.
Decidimos ir a la zona de Nou Barris, buscar un sitio donde comer algo y llegar dando un paseo a nuestro destino. Nos acercamos con un taxi hasta Fabra i Puig. Cenamos en un restaurante tipo taberna vasca llamado Txapeldun. Yo pedí una ensalada variada y un carpaccio de lacón y Alesandro prefirió churrasco. Pasamos un rato genial con una buena conversación y muchos planes para la noche.
lunes, 25 de agosto de 2008
Vacaciones en Madrid VIII
Este verano será recordado por el trágico accidente de un avión en Barajas, pero el avión que yo recordaré será el que está tatuado en la espalda de Alessandro. ¡Vaya noche!
Me levanté temprano el domingo y liquidé mi cuenta en el hotel. Bajé en metro hasta la Estación de Atocha y allí dejé mi maleta en las consignas. Mi tren no salía hasta la una y quería aprovechar mi última mañana en Madrid.
Dentro de la Estación hay una pequeña selva que no tiene nada que envidiarle a la del invernadero del Botánico. Me chocó ver a la gente en la barandilla mirando las piedras del estanque y, al acercarme más, entendí porqué. No eran piedras sino tortugas. Montones de tortugas de Florida y de otras razas acuáticas. Yo que he tenido muchas se lo hipnotizantes que pueden llegar a ser.
Luego me fui dando un paseo hasta el Rastro. Me sorprendió ver un montón de zapatos colgados de un cable. Una vez me explicaron que eso se hace en Estados Unidos para recordar a amigos que murieron.... ¿Será este el mismo caso? Si alguien sabe el porqué, espero que me lo explique.
El Rastro me gustó mucho, su variedad y colorido, pero la multitud congregada me agobió bastante... Me di unas cuantas vueltas por las calles atestadas, pero no compré nada.
De nuevo en la estación, ya en el Ave de vuelta a Barcelona, me despedí de la ciudad con mucho cariño, espero regresar pronto y terminar de conocerla a fondo, visitar los sitios que me han faltado y repetir de los que me han gustado.
En resumen, Madrid me ha parecido una ciudad preciosa, muy limpia y cultural. Eso que se dice siempre de "echaría de menos el mar", pues no es cierto, Madrid está llena de agua, mucha más que en Barcelona, hay fuentes decorando cada punto de la ciudad, lagos, estanques... Y la gente es muy agradable.
Como suele decir Arnold Schwarzenegger en sus pelis: "volveré"... Y entonces ¡preparaos, madrileños!
domingo, 24 de agosto de 2008
Vacaciones en Madrid VII
El plan del día era, para empezar, una visita al Retiro. El metro me dejó en la misma puerta. El Parque del Retiro es muy bonito, me recordó mucho al Parque de la Ciudadela, pero en enorme. Es casi un bosque, con preciosos rincones donde perderse, lleno de fuentes espectaculares y un lago con su embarcadero. La gente pasea, alimenta a los gatitos o a las palomas, pasea en barca, todo tiene un cierto ambiente íntimo, acompañado por la música de un saxofonista amateur que no dejaba de tocar "Strangers in the night".
Me encantó un pequeño parque dentro del Parque, una maravillosa rosaleda. Haciendo auténticos equilibrios, conseguí atar la cámara a uno de los enrejados y poner el disparador automático y la verdad es que quedé bastante bien... porque yo lo valgo jajaja