martes, 22 de abril de 2008

De lo malo también se aprende

Hoy he quedado con Alberto.
Espero que se lo haya pasado muy bien, espero que le haya gustado mucho.
Porque no me va a volver a ver.

Cuando la gente te avisa de "ese chalado con el que un día te vas a encontrar y que te va a hacer daño", no te imaginas que pueda venir en el envoltorio de un chico joven, guapo, con educación y posición social. O quizás precisamente por eso, estaba de vuelta de todo, como si se lo mereciera.

Cuando se practican juegos de intercambio de poder, se pone toda la confianza en la otra persona y en esos momentos se pueden producir abusos. Hay que saber distinguir dónde está el límite con la realidad, porque cuando se dice en serio que no a algo, es NO.
Y con la seguridad no se juega. Tengo muy claro que con mi salud no pienso negociar, ni por el mejor de los placeres.

Para acabar de rematarlo, a usado el viejo truco de "oh, no, mi mujer está subiendo a casa, has de irte pero ya... " justo al acabar, así no tiene que acercarme a casa o a la estación más cercana... ¿Te piensas que nací ayer? No es la primera vez que me lo hacen.

He aprendido mucho de ti hoy, sin necesidad de que me lo hayas contado.
Me has engañado, me has hecho sentir mal. Y no volverá a pasar.

Por eso digo que, de todo corazón, espero que hayas disfrutado como nunca, porque no lo vas a volver a tener.

1 comentario:

Maldita inocencia dijo...

Pues k le den pomada al capullo ese.
Te voy leyendo eh
Besos wapa